 Los neonatólogos no suelen intervenir cuando el bebé tiene menos de 23 semanas de gestación. /EFE |
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| BEBÉS PREMATUROS |
Nacimientos: Entre el 8 y el 9% son prematuros en España.
Tasa de prematuridad: Se ha duplicado en los últimos diez años.
Niños nacidos en el 2005: Nacieron 465.616 niños, y el índice de fecundidad se situó en 1,34, el más alto desde 1993. En el mismo año los prematuros superaron la cifra de 35.000, y más de 6.000 pesaban menos de un kilo y medio.
Índice mayor: En las comunidades con más natalidad, entre ellas Andalucía (1,46 hijos por mujer), Cataluña (1,45), Madrid (1,37) y Comunidad Valenciana (1,36).
Mortalidad perinatal en España: Es de las más bajas de Europa, entre el 7 y el 8 por mil. |
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En el 2005 nacieron en España 465.616 niños, y el índice de fecundidad se situó en 1,34, el más alto desde 1993, según el INE. En el mismo año los prematuros superaron la cifra de 35.000, y más de 6.000 pesaban menos de un kilo y medio, según dijo Manuel Moro, jefe de Neonatología del Clínico San Carlos de Madrid y presidente de la Comisión SEN-1500, que evalúa los datos de los bebés de bajo peso recogidos en 59 unidades neonatales.
El incremento de estos nacimientos de alto riesgo, según Moro, se debe fundamentalmente al aumento de embarazos múltiples, «como consecuencia de determinados hábitos de control de natalidad y técnicas de reproducción asistida». También contribuye «el ambiente de estrés en la mujer que trabaja y es gestante» y otras circunstancias derivadas del ámbito laboral como la edad cada vez más tardía en que tienen el primer hijo, sobre los 30 años, según el INE.
La prematuridad constituye «un problema de salud importante», tanto por la tasa de morbilidad como por el coste que conlleva su atención, y sobre todo los bebés de menos de 1.500 gramos, «que consumen el 65 % de los recursos destinados a asistencia perinatal y provocan el 31 % de las estancias hospitalarias», según Moro. Entre estos niños, la mortalidad está estrechamente relacionada con la edad gestacional y el peso: «Los de 900 gramos apenas se mueren, pero los de 600 sí», y entre los de menos de 24 semanas se acerca al 100%.
Debajo de 23 semanas
A pesar de los avances en la supervivencia, son todavía muchos los niños que sufren secuelas graves que conllevan un coste familiar, social y económico. Los más pequeños son los más vulnerables y los neonatólogos coinciden en la barrera a partir de la cual no se debe intervenir: menos de 23 semanas de gestación y 500 gramos de peso.
Hay excepciones que logran salir adelante como Amillia, la niña estadounidense con 21 semanas de gestación y 287 gramos,la más prematura del mundo que sobrevive. En esos casos, es muy importante la situación en la que llega el pequeño. «Pueden tener buen estado, gran vitalidad,... y entonces se tiende a intervenir para ver la evolución, pero si ésta es negativa se limita el esfuerzo terapéutico».
La inmadurez del aparato respiratorio y digestivo y la hemorragia cerebral son problemas que afrontan los más pequeños que, junto a sus bajas defensas, les hace más proclives a las infecciones nosocomiales, que afectan al 40% de ellos. Los gérmenes suelen responder a los tratamientos, «pero a veces las cosas se tuercen», señala Moro, en referencia al brote detectado en el Hospital Doce de Octubre, que causó la muerte de tres bebés.