La Fiscalía abre una investigación sobre peleas organizadas de perros en La Rioja
La Protectora advierte de que es una práctica habitual en todo el norte de España desde hace más de 10 años
La Fiscalía acaba de poner en marcha una investigación sobre la existencia de una supuesta red de delincuentes dedicada a organizar peleas de perros en La Rioja. Las diligencias han comenzado a instruirse a raíz de una denuncia presentada por la Asociación Protectora de Animales, que advierte de que ésta es una práctica habitual en toda la zona norte de España desde hace más de una década.
Miembros de la Protectora decidieron acudir al Palacio de Justicia para explicar personalmente el problema al fiscal jefe, Juan Calparsoro, «hartos de hablar con la Administración y no recibir más que buenas palabras», explica Carmen Faulín, presidenta de la Asociación, que puso sobre la mesa de Calparsoro una denuncia concreta que ha servido al fiscal para poder iniciar su investigación.
El caso sucedió el pasado año en los alrededores de Logroño, cuando -según se expone en la denuncia- una mujer recogió un perro boxer que «llevaba días vagando en un estado lamentable, con todo el cuerpo lleno de mordiscos de otros perros y un cable metálico atado al cuello que le había producido grandes cortes». La mujer llevó al animal al veterinario, quien comprobó que el perro estaba microchipado y que fue robado del Centro de Acogida de Animales del Logroño. El veterinario advirtió a la mujer de que que probablemente «habría sido utilizado en peleas de perros o como 'sparring', y que tal vez, por su carácter, no servía para estas peleas, por lo que, como castigo, se le habría puesto el cable cortante en el cuello». La mujer optó por adoptar al animal, al que llama 'Rocky'.
La Fiscalía ha solicitado informes al Ayuntamiento, a Medio Ambiente y al Seprona, con el fin de recibir datos que puedan hacer avanzar las diligencias. Calparsoro recuerda que las peleas clandestinas de perros constituyen un delito englobado en el artículo 337 de Código Penal, que prevé penas de un año de prisión.
Sin embargo, fuentes del Seprona ponen en duda que tal actividad delictiva exista realmente. Este servicio de la Guardia Civil nunca ha practicado en esta región detención alguna relacionada con las peleas de perros y considera que alrededor del asunto puede haber mucho de leyenda urbana.
Por contra, Carmen Faulín insiste en que desde hace más de diez años La Rioja es una zona clave en el desarrollo de esta actividad delictiva. «El problema es pillarles con las manos en la masa, porque es un mundo muy oculto y muy bien organizado». Las peleas (y el consiguiente negocio de apuestas clandestinas que lleva consigo) «se organizan en pabellones industriales o incluso dentro de camiones. Es un secreto a voces. Lo que hay que tener -subraya- es verdadera voluntad de acabar con ello».