MERCEDES GARCÍA LASO NÚMERO 1 DEL PIR
«Mi virtud es que soy responsable y sé cuáles son mis obligaciones»
La riojana Mercedes García, que sufre parálisis cerebral, consigue el número uno en las pruebas para psicólogos residentes (PIR)
Mercedes García Laso, logroñesa de 31 años, ha conseguido el número uno de entre más de dos mil aspirantes en las pruebas para Psicólogos Internos Residentes (PIR), el equivalente al MIR médico. El lunes pasado conoció la nota. Pero en el ya meritorio éxito de Mercedes, se da además una circunstancia excepcional: la joven sufre una parálisis cerebral que le provocó una minusvalía física del 65%. Mercedes tiene que usar a menudo silla de ruedas, pero sólo para sus desplazamientos largos. Tampoco puede escribir a la misma velocidad que sus compañeros, pero con la ayuda del portátil y de las fotocopias y con la comprensión de los profesores, ha sido capaz de llevar al día (más que al día) todos sus estudios.
Ahora, la joven riojana se encuentra en un momento crucial de su vida: debe elegir destino entre los 98 puestos ofertados para los PIR. Pero aún tiene dudas. «Por un lado, me gustaría estar cerca de Logroño (en la capital riojana no se ha convocado ninguna plaza). Pero por otro, quiero estar en un buen hospital donde pueda aprender cuanto más mejor», relata. Mercedes aspira a trabajar en terapia, aunque, al contrario que en el MIR, en el caso de los psicólogos existe una especialidad única, Psicología Clínica. La joven, que ya ha comenzado a informarse a través de sus profesores, visitará en las próximas semanas diferentes hospitales para conocer de primera mano sus posibles elecciones. «Tendré que decidir en abril», añade, mientras advierte de que su parálisis no le impide prestar terapia «perfectamente». Mercedes rechaza ser etiquetada como «ratón de biblioteca». Al contrario, se considera preparada para el lado práctico de su profesión y lo prueba con las ofertas de trabajo que recibió mientras vivió en EEUU y su frecuente participación en mesas redondas, conferencias y coloquios, donde suele ser invitada como ponente.
«Nerviosísima»
Mercedes se examinó del PIR el 20 de enero. Aunque las pruebas se realizan en todas las comunidades autónomas, las personas con discapacidad se desplazan a Madrid. Ella confiesa que estaba «nerviosísima» cuando se sentó a responder a las preguntas del examen. «Te lo juegas casi todo en un día: hay mucha gente y pocas plazas», agrega. Pero no tenía motivos para la inquietud: se había licenciado en la Facultad de Psicología de Salamanca seis meses antes con un expediente brillante, después de acabar la carrera en tres años y medio en lugar de los cinco pertinentes.
En el medio año previo al PIR, Mercedes ya había preparado las pruebas con un programa espartano y apuntes que llenaban una habitación. «Mi virtud es que soy responsable y sé cuáles son mis obligaciones», explica. La misma receta de esfuerzo que aplicó en Salamanca. «Yo me lo pasé muy bien los fines de semana, pero sabía que de lunes a viernes, estudiar era mi trabajo», cuenta.
Salamanca fue la segunda parada de Mercedes alejada de su nido familiar de Logroño. En 1994, la joven salió por primera vez a estudiar fuera, a Pamplona, donde se licenció de su primera carrera, Farmacia. «Durante el Bachillerato fui por Ciencias porque era más fácil y decidí hacer Farmacia. El primer año en Pamplona, compartiendo piso con cuatro personas, fue el mejor de mi vida. Me solté, me atreví a hablar con la gente; antes no bajaba ni a comprar el pan. Fue maravilloso y cada uno de los cinco años, mejor que el anterior», cuenta. Mercedes acabó la carrera con uno de los cinco mejores expedientes de su facultad en la Universidad de Navarra. «Pero pronto me di cuenta de que Farmacia no era mi verdadera vocación», sigue. Y como Mercedes cree que los sueños están para cumplirlos, desechando becas, 'másters' y trabajos, comenzó su aventura en Salamanca. Un brillante trayectoria saldada ahora con el penúltimo éxito: el número uno en unas pruebas que le abren las puertas al mercado laboral. Su próximo reto.