Emblema de la ciudad recuperado para el disfrute ciudadano, El Cubo de El Revellín fue el primer emplazamiento que visitaron los Reyes. Tras aterrizar en helicóptero en Las Norias, la comitiva real, a la que acompañaba la ministra de Sanidad, Elena Salgado, llegó al histórico solar logroñés pasados algunos minutos de las doce del mediodía. Allí le esperaban el presidente regional Pedro Sanz, el alcalde Julio Revuelta, el delegado del Gobierno José Antonio Ulecia y el obispo Juan José Omella así como representantes de la Fundación Caja Rioja, que organiza también la exposición.
En la otra acera, tras las vallas, el abundante público que acudió a la cita saludó efusivamente la llegada de los Monarcas, que enfilaron enseguida hacia el interior de El Cubo. En el breve tiempo que permanecieron dentro, Don Juan Carlos y Doña Sofía asistieron a la proyección del documental 'Un día en La Rioja', un recorrido visual y sonoro por la riqueza natural de la región que funde sus imágenes con los sillares del monumento.
En un gesto de agradecimiento por su visita, el alcalde entregó a los Monarcas un facsímil del título de la ciudad otorgado por Juan II de Castilla en 1431. Fue poco antes de que el concejal del Casco Antiguo, Conrado Escobar, cogiera la batuta para erigirse en guía de Sus Majestades, a los que explicó los detalles de la intervención en El Cubo del Revellín y de la exposición 'La Rioja Tierra Abierta. Log 2007'.
El edil comentó después que los Monarcas se «sorprendieron» por la variedad paisajística de la región y recordaron su presencia para inaugurar la primera edición de esta muestra en Calahorra en el año 2000. Don Juan Carlos rememoró también algunos momentos de su estancia en Ezcaray para completar su formación militar durante su juventud.
Las puertas de la vecina Sala Amós Salvador abrieron el segundo capítulo de la visita real, precedido por una pequeña transición para la sesión fotográfica ante El Revellín y el saludo a la cohorte de munícipes y partícipes de la exposición que formaban en la calle para estrechar la mano a los Reyes.
En la Sala Amós Salvador, convertida en centro de recepción de visitantes de 'La Rioja Tierra Abierta', Don Juan Carlos y Doña Sofía admiraron las obras artísticas que se exhiben y el despliegue audiovisual.
De hecho, una de las fotografías que se tomó a los Reyes se integrará en la vídeo-instalación que recibe a los visitantes en el edificio.
A su salida a la calle, los Monarcas no defraudaron las expectativas y rompieron el protocolo para acercarse hasta la gente, a la que dedicaron un buen número de saludos y abrazos. Consagrado por el toque real, hubo quien cayó presa de la emoción y rompió a llorar con desconsuelo.