UGT, a un paso del congreso, ante el disenso interno y la renuncia de Dorado
El líder de FETE desiste de formalizar su candidatura mientras «algunos condicionen su apoyo» a que prescinda de la ejecutiva Los críticos creen que no renovar toda la cúpula es cerrar en falso
El comité regional de UGT-Rioja, que se celebra a partir de las 10 de la mañana de hoy en el hotel NH Herencia Rioja y a puerta cerrada, podría verse obligado a convocar un congreso extraordinario como única forma de resolver el cisma desatado en el sindicato con la marcha de Carmelo Cabezón de la secretaría general.
Oficialmente, a última hora de ayer -cuando aún continuaban las negociaciones entre sectores-, nadie había presentado una candidatura oficial. Y, por si no fuera suficiente, Luis Dorado, la única figura de consenso sólida, confirmaba ayer que no oficializará lo que hasta ahora sólo era un ofrecimiento, ya que para contar con el apoyo de los 30 delegados de Metal, FIA y Transportes (en total asistirán 78 al Comité) «me plantean unas condiciones -renovar la ejecutiva- que no acepto».
Y es que al denominado sector 'crítico' no le basta con la sustitución de la secretaría general, como sí satisface a la mayoría de las federaciones porque, entienden, sería cerrar en falso una situación que atribuyen a Cabezón. A su juicio, el ex secretario general ha ahondado las fricciones entre la cúpula y sus organizaciones, y en la ejecutiva «hay personas que han sido especialmente beligerantes con sus federaciones de origen». Así, abogan por renovar al completo la dirección para que «todos nos sintamos representados», lo que sólo se lograría a través de un congreso extraordinario. Con sus votos (más de un tercio) lo forzarían.
Aún así, nadie se atrevía ayer a descartar nada. Las opciones que se abren ante el sindicato son muy variadas. La respuesta llegará hoy.