Según cuentan las crónicas, cuando el Caudillo bajó del coche oficial se encontró con un enorme despliegue de flores, telares y tapices que pretendían ocultar el esqueleto de un hospital aún sin acabar. Esta vez, el San Pedro está prácticamente a pleno rendimiento. Tras años de obras, y después de la decisión de trasladar a mediados del 2004 los servicios que allí se prestaban para agilizar los trabajos, el hospital ha venido desde el pasado mes de octubre completando su círculo de actividad. Primero se trajeron la mayoría de las consultas externas. Luego llegó la reubicación del área de hospitalización. Hace unos días culminó la puesta en marcha de las unidades de mayor complejidad logística como el bloque quirúrgico, Maternidad, Urgencias o Cirugía.
Como es habitual en esta clase de visitas oficiales, los Reyes estarán acompañados por el delegado de Gobierno y uno de los ministros del Ejecutivo central. En esta ocasión, será la titular de Sanidad, Elena Salgado, quien irá junto a Sus Majestades por el nuevo hospital y conocerá de primera mano las peculiaridades de un centro que ha merecido una inversión de 159 millones de euros, 31 de los cuales corresponden al gasto en equipamiento. El consejero de Salud, José Ignacio Nieto, hará de guía en un recorrido que estará precedido por la proyección de un vídeo explicativo.