-¿Cómo asume el cargo?
-Pues como un reto. Personalmente no me hace mucha gracia ser presidenta pero, como el motivo es bueno, aquí estamos.
-Para usted, la ampliación del albergue de Logroño (asunto que llevó a la Junta anterior a dimitir) no es una prioridad.
-No, y ahora estoy bastante más tranquila porque el concejal de Casco Antiguo, Conrado Escobar, nos ha dicho que durante los meses de verano pondrán a disposición de los peregrinos el polideportivo de San Francisco y las iglesias de Santiago y de Palacio. Era nuestra preocupación los meses de verano; el resto del año nos sobra espacio.
-Cerrado este capítulo, ¿qué otras prioridades se plantea?
-Delegar mucho trabajo en los socios, y no sólo como hospitaleros. Se trata de implicarles en otras actividades, como pintar el Camino, limpiarlo, vivir el Camino en La Rioja al máximo posible para acondicionarlo lo mejor posible.
-¿Qué mejoras requiere?
-Hay que señalizarlo algo mejor, porque el peregrino se queja de eso. Por otro lado, está muy mal en algún tramo de la autovía que están haciendo en Nájera.
-Apuesta por fomentar la participación de los socios, ¿cómo?
-A través de excursiones, marchas, Y también esperamos que los ciudadanos de Logroño se interesen más por el Camino de Santiago. Para ello, tenemos la idea de recuperar las marchas que antes se organizaban con los colegios, con el fin de que los niños hagan posteriormente trabajos de redacción sobre su experiencia y recopilarlos en un libro. Creemos que es una forma de pasar el testigo a la próxima generación.
-¿La dimisión de la Junta anterior se ha traducido en algún tipo de tensión entre los socios?
-No, porque tampoco ha habido una mala relación entre la Junta anterior y ésta. De hecho, van a seguir como hospitaleros.