Según se expone en la sentencia, el imputado se encontraba junto a un grupo de amigos en el citado establecimiento cuando otro de los clientes le reprochó que hubiera apagado la televisión. I.A.M. reaccionó propinándole un puñetazo en la nariz, agresión que se repitió en el exterior del local.
La víctima resultó con traumatismo en la pirámide nasal y herida incisa en la mano derecha. Precisó de intervención médica y varias visitas al especialista, quien le diagnosticó desviación del tabique de la nariz y alteración anatómica corregible con cirugía.