Estaba cantado el choque de poderes en Estados Unidos entre la presidencia y el Congreso, controlado por los demócratas. El asunto era también el esperado: «No más soldados para Irak». Se ha abierto un melón de intereses políticos que tienen como gran objetivo la Casa Blanca, el mayor centro de poder del mundo, por ahora, con una salida airosa para los norteamericanos y no más perjudicial todavía para los iraquíes.
Una muestra de lo delicado de la situación es la 'deserción' de congresistas y senadores republicanos en favor de la resolución que desaprobaba el envío de 21.500 nuevos soldados a Irak. Pero los demócratas saben bien que deben tener muy en cuenta no dar la sensación de abandono de las tropas que están desplegadas en territorio iraquí. La presidenta demócrata en la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, se ha mostrado muy consciente y va a apoyar el envío de tropas pero con severas condiciones que comprometerían el control de decisiones tan trascendentales que antes sólo estaban en manos de Bush. La visita sorpresa a Bagdad de la secretaria de Estado, Condolezza Rice, tiene un claro objetivo de neutralizar el efecto político de debilidad que ofrece ahora Bush. Además, la gestión de Rice para reunir al primer ministro palestino, Ehud Olmert, y el presidente de la Autoridad Nacional Palestina, Mahmud Abbas, supone una apuesta por equilibrar la balanza en la zona y, frente a la caótica situación en Irak, trabajar para recuperar el proceso de paz entre israelíes y palestinos.
No va a ser fácil, porque el acuerdo entre los palestinos para alcanzar un gobierno de unidad coloca a Washington ante la tesitura de reconocer a Hamás y terminar con el bloqueo al gobierno palestino. En este terreno, la influencia de Irán será decisiva, mientras la Inteligencia norteamericana investiga el verdadero poderío militar de los ayatolas, pero también la de Arabia Saudí que ha adoptado una actitud muy activa a partir de los acuerdos de La Meca que cierra, por ahora, la grave crisis entre Al Fatah y Hamás que ocasionó 50 muertos y serios ataques a instituciones de uno y otro lado.