Energías Alternativas negocia vender la producción prevista hasta el 2010
La empresa riojana prevé aumentar su producción en caso de que el aumento de la demanda sea significativo
Los primeros clientes con los que ha contactado Rioja Energías Alternativas se han mostrado dispuestos a adquirir todas las placas solares que produzca la empresa durante el periodo 2007-2010 e incluso han expresado también su interés por las fabricadas del 2010 al 2012, siempre que el proyecto respaldado por el Gobierno regional salga adelante.
Fuentes cercanas a la empresa riojana aseguran que las primeras negociaciones con potenciales compradores han sido «muy interesantes» y han impulsado a los responsables de Energías Alternativas a prever una producción mayor durante los tres primeros años en caso de que se confirmen estas expectativas.
Las mismas fuentes explican que se trataría de empresarios españoles que planean poner en marcha en diferentes zonas del país huertas solares de gran capacidad. Las huertas solares son instalaciones comunitarias de paneles solares, en puntos de muy alta radiación solar y con gran cantidad de horas de sol. La extensión por España de las huertas solares está apoyada por el Ministerio de Industria. La inversión en estos complejos es muy rentable porque las empresas eléctricas están obligadas por ley (Real Decreto 436/2004) a comprar la energía producida en ellas.
El Plan de Energías Renovables del Ministerio de Industria obliga a La Rioja a producir 9 MW de energía fotovoltaica en el 2010, pero una vez completadas las cuatro fases de la factoría de Fuenmayor, la fábrica riojana estaría preparada para producir 60 MW. Si no aparecen proyectos similares al de La Rioja en otros lugares de España, la región encabezaría a finales de esta década la producción de energía solar con 60 MW. Por detrás de ella se encuadrarían Andalucía (51 MW) y Cataluña (46 MW). Para el 2010, España deberá producir alrededor de 400 MW. En este caso, La Rioja aportaría el 15% del total nacional.
Rioja Energías Alternativas planea producir placas solares de silicio amorfo, que tienen menos productividad que las placas policristalinas (otro tipo de paneles) pero son más demandadas por su ventajosa relación calidad/precio, porque captan más radiaciones cuando arrecia el calor y porque resultan más rentables a largo plazo. Y aunque parezca contradictorio, las placas solares de silicio amorfo necesitan en su fabricación menos silicio que las policristalinas. La demanda de placas solares provoca que los plazos de entrega de los paneles (muchos de ellos importados desde otros países europeos a la vanguardia en renovables) se sitúe entre los cinco y los siete meses.