Sábado, 17 de febrero de 2007
Registro Hemeroteca

en

DEPORTES

Baloncesto
Un Caja sin opción
El Caja Rioja pierde con justicia ante un Calpe que fue superior durante todo el partido
Un partido de baloncesto es una carrera de eliminación. Cada equipo intenta anular, una a una, todas las armas del rival, y al final sobrevive el que sabe disparar con las suyas y esquivar las del contrario. Como en el juego de las sillas, el último que queda gana.
Un Caja sin opción
Johnson no fue el de los mejores días. / E. DEL RÍO
Imprimir noticiaImprimirEnviar noticiaEnviar

Publicidad

El Caja Rioja tiene, en ese juego, un problema: sus opciones son limitadas. Es decir, si no funciona lo que debe funcionar, lo que queda en la recámara apenas basta para mantener la máquina al ralentí. Y hay malos síntomas. Síntomas de agotamiento.

Ayer, el Caja se quedó pronto sin opciones. Supo, mal que bien, controlar a sus rivales en defensa, aunque un equipo con más peso y más centímetros, como Calpe, siempre hace daño. Pero mientras eso pasaba atrás, adelante las cosas iban de mal en peor. Porque las opciones se iban apagando una a una.

El Partido empezó muy rarito. Primero Calpe endosó un 0-11 de inicio que dejó el Palacio helado. Luego los valencianos cometieron cuatro faltas en ataque, perdieron tres balones, y el Caja agradeció el favorcito: 11-3. Tras esos minutos raritos, con el marcador en 14-156, todo empezaba de nuevo.

Tachando

Luego las cosas se pusieron muy feas. Sobre todo en ataque, porque un equipo que mete 23 puntos en dos cuartos no es buena cosa. Y es que el Caja ya estaba empezando a tachar sus opciones de la pizarra. La primera que cayó fue Stevie Johnson. El americano ha perdido el punto (2 de 9 en la primera parte, 5 de 12 al final) y sin él las cosas no van bien.

Luego, hay que tachar el triple: 1 de 10 en el descanso, 5 de 19 al final. Después, a Nick Moore, porque el base tiraba poco, metía menos, y no conseguía frenar a su par, Mascaró, el mejor del partido. Y sí, la defensa funcionaba, pero el problema es que Calpe, aún con sus primeros espadas tapados -Mesa, Gloger- buscó y encontró soluciones detrás. La principal, Martín Nogués, el argentino ex del Clavijo, que hizo una gran primera parte.

Más hueco

Así llegó el Caja a la segunda mitad. Sin Johnson ni More como opciones en ataque, el Caja se hartó de meterle balones a Lamont Boozer, que lleva toda la temporada demostrando que no es una opción efectiva en ataque. Pero es que, en realidad, pocas cosas más le quedaban que intentar. Albano Martínez y David Suka hicieron lo que pudieron, y fueron los mejores del Caja, pero ellos solos no pueden con el equipo.

Así, el Caja fue perdiendo pie en el tercer cuarto (llegó a estar 16 abajo), según la defensa iba quedándose escasa de gasolina. En el último cuarto apareció, además, el ex ACB Gloger para apuntillar.

El arreón final a base de triples y entradas suicidas de David Suka puso emoción al final (a 4 en el último minuto), pero Calpe estaba demasiado lejos. Al final, al menos, se salvó el basket average particular. Algo es algo.

Toca, sin embargo, que el club reflexione. Si Johnson no funciona, el panorama es desolador, sobre todo bajo el tablero. Boozer y Herrero hacen lo suyo, que es limitado, y Antón es joven. La fórmula inicial parece llegar al agotamiento por falta de cera: no hay más que la que arde. Si se quiere hacer algo (y llenar las desangeladas gradas) hay que apostar. Si no, el Caja seguirá en una mediocridad que no sirve de gran cosa. Y será un equipo sin opciones.

 
Vocento

Contactar | Mapa web | Aviso legal | Política de privacidad | Publicidad

Canales RSS