Un funcionario crítico con la nueva Oficina Judicial
El Palacio de Justicia de Logroño viene soportando desde el pasado verano unas complicadas obras de reforma que tienen como finalidad adecuar el viejo edificio a las necesidades de espacio que exige la implantación de la nueva Oficina Judicial. Las obras han causado las protestas de funcionarios, magistrados, delegados sindicales... y también la crítica velada del propio Manuel García Miguel, ahora cesado.
El secretario de Gobierno, en declaraciones publicadas por Diario LA RIOJA el pasado 5 de noviembre advertía de la posibilidad de que las obras -que el Ministerio espera concluir este primavera- estuvieran acabadas antes de que la Oficina Judicial pudiera entrar en funcionamiento. Esto implicaría tener un Palacio de Justicia adaptado físicamente a un modo de trabajo que aún no puede llevarse a cabo.
García Miguel, en aquellas declaraciones, subrayaba el hecho de que para implantar la Oficina Judicial aún hacía falta dar un importante paso: la reforma en Congreso y Senado, de nada menos que 22 leyes procesales, entre ellas la Ley Orgánica del Poder Judicial, la Ley de Enjuiciamiento Criminal o la Ley del Tribunal del Jurado. «El ministro López Aguilar está empeñado en el proyecto de la Oficina Judicial, pero no debemos olvidar que las leyes no las hace él, sino el Parlamento», subrayaba García Miguel.