Farolas con nombre de mujer
El PSOE critica que el arquitecto de Gran Vía bautice a las luminarias con el nombre de su esposa, Yolanda
«Si blanco y en botella es leche, Gran Vía e 'Y', Yolanda», señala con ironía el concejal socialista Vicente Urquía, quien denuncia otra actuación «poco ética» en la obra de la principal avenida logroñesa, cuyo arquitecto, José Antonio Fernández, marido de la coordinadora general de Urbanismo, Yolanda Tamayo, ha bautizado a los soportes de las luminarias, con forma de 'Y', con el nombre de su mujer.
Según explica el edil, así queda reflejado en el certificado que la Asociación Española de Normalización y Certificación (Aenor) ha enviado al Ayuntamiento homologando el soporte de farola, que tiene cuatro modelos distintos, todos con el nombre de 'Yolanda'.
En concreto, la concesionaria de Gran Vía compró los soportes a una empresa de Murcia, Industrias Jovir, pero las farolas tenían que ser homologadas y así se solicitó. Se trata exactamente de los modelos 'Yolanda 10.2'; 'Yolanda 8.5'; 'Yolanda 8.1', y 'Yolanda 8.2'. En el certificado se da constancia de las características técnicas de los soportes lumínicos. Es decir, la altura de las columnas; diámetros en punta; el fuste; la plaza base; masa luminaria; conicidad; calidad del acero o la categoría del terreno. La homologación llegó hace unos 15 días, cuando las luminarias ya estaban instaladas en Gran Vía.
Según el edil del PSOE, el responsable de colocar el nombre 'Yolanda' a los soportes no es la empresa Jovir, sino el arquitecto de Gran Vía. A juicio de Urquía, esta historia es «una muestra más» de que en todo el proceso de Gran Vía ha habido una «falta de ética tremenda». «Al final, la visualización que el arquitecto hace de Gran Vía es poner el nombre de su mujer, algo que es legal, pero que demuestra muy poco respeto a los ciudadanos», subraya.
Para más inri, el concejal socialista añade que a esta historia «sólo le faltaba que la inauguración de Gran Vía esté a cargo de la mujer de Álvarez Cascos», la galerista María Porto.
Frente a la opinión socialista, la concejala del Distrito Centro, Concepción Gamarra, cree que este asunto «es totalmente irrelevante». «Todos los elementos de cualquier urbanización responden a un diseño industrial y siempre tienen una denominación para ser registrados», alega.
Gamarra añade que cualquier modelo de banco, papelera, juego infantil, fuente o farola «siempre tiene una denominación». «Y esto siempre ha sido y es irrelevante a los efectos de la urbanización de la ciudad», apunta la edil.