«Prometió salvar 245 empleos de Electrolux; cuando se quedaron en paro, dijo que recolocaría a todos los trabajadores en seis meses; aseguró que la nueva empresa produciría antes del 2007 y que contrataría a 350 personas. ¿Quién le va a creer ahora?», se preguntó Francisco Martínez Aldama, que pidió que Sanz comparezca ante el Parlamento para explicar, entre otras cuestiones, «por qué uno de los socios que dijeron abandonar el proyecto hace un mes, Jason Ramsey, vuelve a aparecer ahora. ¿Se va, no se va, en qué quedamos?», aseveró.
Para el PR, por su parte, el proyecto de Rioja Energías Alternativas es «un gran pufo y Pedro Sanz es un mentiroso compulsivo que está siempre con promesas de tufo electoral». El presidente del partido regionalista, Miguel González de Legarra, afirmó ayer que esta empresa, «a las 10.30 horas de hoy (por ayer), no existe, no tiene capital ni dirección». «Así», continuó Legarra, «¿qué grupo económico va a invertir nada?». «Esto va a ser como la fábrica de barcos en Cervera de las anteriores elecciones», insistió.
Para el PP, sin embargo, el anuncio representa «una magnífica noticia para La Rioja». El secretario general de los 'populares', Carlos Cuevas, argumentó que el proyecto presentado por Pedro Sanz es prácticamente igual al de Rioja Sun Valley y aprovechó para arremeter contra el PSOE, del que dijo que «no soporta que las cosas salgan bien» y «pone obstáculos», antes de insinuar que los socialistas pidieron al Ministerio de Industria que no hiciera nada tras el cierre de Electrolux. «Deberían pedir disculpas a Pedro Sanz», subrayó.
Sobre las críticas del PR, Cuevas señaló que en la oposición funciona «el bipartito». También criticó a UGT, «cuya actividad está más en ir con el PSOE que en ayudar a los trabajadores». En cambió, afirmó parecerle «bien» que CCOO muestre una «actitud vigilante» en la implantación de Rioja Energías Renovables.