La base Héroes del Revellín de Agoncillo acogió ayer el acto de despedida de los 43 militares del BHELMA III que viajan al país asiático para desarrollar labores humanitarias y de pacificación
El acuartelamiento de Héroes del Revellín, en Agoncillo, fue escenario ayer de momentos de gran emoción -al recordar la pérdida en accidente aéreo de tres compañeros militares del Batallón de Helicópteros de Maniobras III (BHELMA III) en tierras navarras de Sesma- durante la despedida del contingente intregrado por 43 militares de esta unidad que viajan a desarrollar labores humanitarias en Afganistán, en sustitución de otro grupo destinado allí durante los últimos cuatro meses.
Los actos de despedida tuvieron lugar al mediodía de ayer en un hangar del acuartelamiento. Los tres militares fallecidos y un cuarto herido en el accidente iban a integrar este contingente. En su lugar, irán ahora otros militares.
El general de brigada de las FAMET, Esteban Berástegui, presidió la ceremonia, a la que acudió también el delegado de Defensa en La Rioja, el coronel Joaquín Zurbano y el coronel-jefe del Acuartelamento Héroes del Revellín, Ricardo González, así como otros militares y un nutrido grupo de familiares de los soldados a los que se despedía por su inminente salida hacia Afganistán. En algunos momentos y debido a la emoción por el trágico suceso de hace unos días, entre los asistentes afloraron algunas lágrimas.
La despedida se inició una vez que la autoridad pasó revista a la fuerza y se realizó la imposición de condecoraciones a militares destinados en la unidad. Los 43 militares de BHELMA III que viajarán a Afganistán, entre los que hay dos mujeres, tenían presentes los rostros de sus compañeros fallecidos en el accidente.
En declaraciones a Diario LA RIOJA, el comandante López de Baro recordó que el accidente aéreo que costó la vida a tres compañeros y otro herido «ha sido un golpe muy duro pero sabemos en donde estamos, y sabemos reponernos y llevaremos a buen fin la misión que se nos ha encomendado».