ENTREVISTA I PEDRO MARCO I DIRECTOR DE PROCESOS DE URGENCIAS Y EMERGENCIAS
«Los tiempos de espera en Urgencias son menores que en el resto de España»
El responsable de Urgencias destaca las mejoras de un servicio que tendrá un papel medular en el hospital San Pedro, y apela a un «uso adecuado» para no perjudicar a los profesionales y a los pacientes
En el círculo que va trazándose con el traslado de servicios hasta el San Pedro, Urgencias representa el trazo final. La unidad que coordina Pedro Marco será prácticamente la última en abandonar el San Millán e instalarse en la nueva ubicación. «Será un pequeño hospital dentro del hospital», vaticina Marco para el futuro inmediato al tiempo que hace repaso del balance de actividad del ejercicio ya concluido.
- ¿Cuántos usuarios ha atendido el servicio durante el 2006?
- En general ha habido un aumento que ronda el 5% y que es, prácticamente, la tónica de los últimos años y la tendencia en el conjunto de España. Las instalaciones del San Millán han atendido a unas 100.000 personas, el Centro Coordinador de Urgencias 112 respondió a 67.000 llamadas sanitarias y las unidades móviles de emergencia (UMES) realizaron cerca de 3.600 salidas.
- Y respecto a las dolencias y los usuarios más comunes, ¿tampoco hay variaciones sobre otros años?
- Las más frecuentes siguen siendo las patologías traumatológicas, que representan en torno al 28% del total y presentan una intensidad variable: desde pequeños esguinces hasta accidentes graves. En cuanto a los pacientes, sí hemos denotado un notable aumento de las urgencias infantiles. De hecho, durante el 2006 han pasado por aquí cerca de 18.000 menores de 14 años.
- ¿A qué obedece ese repunte?
- Hay múltiples razones. Por un lado ha aumentado la natalidad y, por otro, se acondicionó en su momento en Urgencias un área específica de pediatría que hace su atención más cómoda y específica. También influye un componente cultural, la sensación por parte de los padres de no esperar y, ante síntomas banales, consultar más de una vez de forma que por la mañana van al pediatra y, si la situación persiste, por la tarde acuden al hospital.
- Una de las medidas más publicitadas fue la implantación de un sistema triaje ¿Ha mejorado con ello los tiempos de espera?
- Lo que hace esta herramienta es ordenar la asistencia, marcando las prioridades según la gravedad. Se trata de un sistema objetivo y funciona igual lo use quien lo use, logrando recudir notablemente las demoras.
- Sin embargo siguen existiendo críticas de gente que considera que debe esperar excesivamente cuando recurre al servicio.
- A veces hay retrasos, pero son inevitables. Aquí y en todas partes. La clave está en que el flujo de de pacientes no es regular. Por la propia naturaleza del servicio, hay picos imprevistos que hacen que la actividad se desborde en un momento dado. Aún así, la asistencia en los casos graves es inmediata y en los leves ha mejorado. Le aseguro que los tiempos de espera en La Rioja son menores que en el resto de España.
- ¿Es esa variabilidad de la demanda el máximo inconveniente?
- El mayor obstáculo son las urgencias inadecuadas. Casi el 40% de los casos que acuden a Urgencias responden a patologías leves que podrían ser tratadas con la misma profesionalidad e igual resultado por el médico de cabecera o en Primaria. El resultado es una saturación que afecta a los profesionales por la presión que sienten y a los pacientes, que esperan más de lo previsto.
Inmigración y futuro
- ¿Se abusa por tanto de Urgencias?
- No exactamente. Yo más bien hablaría de una concepción equívoca. La gente acude donde piensa que van a resolver su problema antes y mejor. Y en este aspecto cunde la idea de que, al contener más tecnología, en un hospital va a ser tratado más exhaustivamente. Hay aquí que apelar a la responsabilidad individual y hacer ver que un buen servicio, usado inadecuadamente, es negativo para todos.
- ¿Altera el aumento de inmigración la labor de Urgencias?
- No es una cuestión de procedencia. Afecta en la misma proporción que aumenta el número de usuarios. Sí es cierto que es un colectivo con sus peculiaridades en el sentido de que llegan de lugares con mayor prevalencia de enfermedades infecciosas, desconocen cuál es el canal sanitario adecuado y van directamente a Urgencias y, por sus condiciones laborales, no suelen pedir permisos para ir al médico y llegan aquí a última hora de la tarde o primera de la noche, cuando acaba su jornada laboral.
- ¿Compensa la inversión realizada en Urgencias del San Millán y su ampliación sabiendo que en breve se traslada al San Pedro?
- Sí. De hecho, si no se hubiera realizado habría sido más que complejo dar respuesta estos años a una demanda que, como le digo, crece exponencialmente.
- ¿Mejorará el servicio el cambio de ubicación?
- La primera diferencia que vamos a notar profesionales y pacientes va a ser el confort y la habitabilidad después de que, tradicionalmente, Urgencias ocupaba el sótano de los hospitales y las condiciones de luminosidad y ruido no eran las más adecuadas. Mejora también el número de camas disponibles y a ello se suma toda la tecnología que vamos adquiriendo. Urgencias será un pequeño hospital dentro del gran hospital que es San Pedro.