ALFARO: 'Entrañas', de Titzina Teatro llevó la reflexión a Cómicos 2007
«Dice mi madre que si no hay cosas más agradables de las que hablar en la escuela». Es uno de los diálogos mordaces, en boca de un alumno acerca de un trabajo sobre la guerra, con los que Titzina Teatre llevó de la carcajada a la angustia del horror este fin de semana al público de Cómicos 2007.
Como presentó el colectivo Quatre Cats, la segunda jornada de Cómicos llegaba a la tragicomedia. Y 'Entrañas' fue una experiencia dura, agitadora de conciencias e incitadora a la reflexión. Embarazada, le surge a Sole la necesidad de conocer a su abuelo. «Se despidieron sin saber si volverían a verse», recuerda sobre la última vez que la familia le vio, cuando partía al frente del Ebro.
En ese punto, Sole -excepcional Laia Martín- parte al Archivo de Salamanca, conoce a viejos combatientes... «Yo también estuve en la batalla del Ebro, pero en el cielo... Cuando se nos acababan las bombas, tirábamos las cajas». Fue uno de los diálogos que provocaron la carcajada en un público que se estremecía al instante al entender la dureza del momento. Fue uno de los impactos y aciertos de 'Entrañas'. Porque aborda con delicada e inteligente sensibilidad asuntos como la memoria histórica, los nacionalismos radicales... y plantea el horror de una guerra aquí y ahora.
En las tablas, el relato resultó ágil, encarnando tres actores a una galería de personajes que condujeron al espectador por un viaje emocional. «Quizá no debí pedirte que imaginaras», lamenta el abuelo ante el horror visto por su nieta. Sí, porque sirve para conocer. Para aprender.