La primera de las denuncias se produjo el 7 de febrero en el paraje conocido como 'Barranco de los Frailes', en Aguilar del Río Alhama, donde los agentes habían encontrado, días atrás, «lazos y perchas» para caza mayor, métodos prohibidos por la normativa regional. Tras vigilar la zona, el pasado miércoles dos personas fueron sorprendidas manipulando estos sistemas de captura y, aunque en un primer momento se dieron a la fuga, fueron alcanzados por los guardas forestales y denunciados.
Por otro lado, en la madrugada del 7 al 8 de febrero se denunció a otras dos personas en el término de Peña Miel, en Pradillo, cuando cargaban en un vehículo un jabalí, de unos 80 kilogramos de peso, abatido poco antes. Los agentes, explica el comunicado, realizaban una vigilancia nocturna ya que disponían de indicios de la presencia de cazadores furtivos en la zona. Tras oír un disparo localizaron un jabalí abatido y esperaron hasta poco antes de las tres de la madrugada, cuando dos personas acudieron a recoger el cuerpo del animal muerto; además del cuerpo del animal muerto se les decomisaron tres cajas de munición.