Desde el primer minuto de partido, el Sanse salió enchufado al encuentro. Desde el principio imprimió mucho ritmo al balón y antes de que se cumplieran los habituales minutos de tanteo el Sanse ya se había adelantado en el marcador, concretamente en el minuto 4. La jugada que dio origen al gol comenzó en un saque de falta, el balón llegó loco y por alto al área del Alfaro. Entre un barullo de jugadores, Borda, de cabeza, enganchó el balón y lo coló en las mallas del Alfaro. Se ponían ya las cosas muy de cara para los locales.
El Alfaro apretó mucho en las jugadas siguientes como suele ser habitual en él, tras recibir un gol, pero sus acciones no alcanzaban los tres cuartos de la cancha y las veces que lo lograban la zaga txuri urdiñ lo solventaba sin aprietos la situación. Los visitantes querían, cuanto antes, arreglar el desaguisado inicial, pero se veían impotentes ante el buen planteamiento táctico local.
El Sanse siguió haciendo su partido, quería más goles y se mostraba muy vertical. En el minuto 14, Estrada logró marcar el segundo y casi sentenciar el partido. Los donostiarras robaron un balón en el centro del campo y se deshicieron de la zaga del Alfaro con un pase en profundidad para Estrada, que tras regatear al portero de forma magistral lanzó un disparo para trasformar el segundo.
El partido había comenzado eléctrico. Tras este primer cuarto de hora poco a poco fue tornándose más tranquilo, y el dominio del balón se fue nivelando. En el minuto 37, un balón largo del Alfaro propició una internada en el área de Xabi Asurmendi en la que el jugador cayó dentro del área y el árbitro apreció penalti. Sola se encargó de recortar distancias en el marcador trasformando esta pena máxima. El Alfaro pareció meterse en el partido de nuevo, y la posibilidad del empate se hizo cada vez mayor. Con ese resultado provisional se llego al descanso del partido.
Los riojanos reanudaron el compromiso con energías renovadas y con otro talante. Así, la primera oportunidad de este segundo periodo corrió a cargo de los visitantes. Sola, en el minuto 51, se hizo con un balón rebotado en el centro del campo y salió en carrera para encarar la portería contraria, cogiendo a toda la zaga local a contrapié. Toño Ramírez estuvo muy atento, desgraciadamente para los intereses visitantes, y envió el peligro a córner.
Final anticipado
El partido estuvo muy igualado en estos minutos. Los del Sanse, en ocasiones, se vieron un poco ahogados por las embestidas del Alfaro, que seguía sin poder concretar bien, y al que cada vez más se le estaban acabando las ideas. Pero en el minuto 59, el once local dio el golpe final en favor de sus aspiraciones al trasformar el tercero en su cuenta goleadora. Estrada remató de cabeza un córner certeramente, y el meta del Alfaro, Iñigo, nada pudo hacer.
Tras ese gol, el partido se acabó para las aspiraciones visitantes, que se dedicaron desde entonces a intentar no recibir más goles. Pocas fueron las oportunidades visitantes, sólo Xabi Asurmendi tuvo la ocasión de recortar distancias en el 79, pero tras recibir un balón en profundidad y regatear al meta, no pudo enviar el esférico al fondo de las mallas. Esta fue la última ocasión de un partido que se llevó merecidamente el Sanse.