- ¿Qué ocurre con la tierra?
- Que grupos de fuera del sector, de la construcción, el vino, la medicina, la abogacía..., están comprando fincas a los agricultores que se jubilan y a sus hijos.
- ¿Es ley de vida?
- No lo sé. Desde luego está pasando en todo el país porque no se apoyan a las explotaciones familiares. Salvo el viñedo, no hay cultivo rentable, excepto que reúnas una gran explotación, lo que precisa una inversión que el agricultor no puede hacer.
- ¿Cómo se vive este fenómeno en los pueblos?
- Es curioso que quienes vivían hace 10 años de su explotación ahora son tractoristas de estas grandes explotaciones. Es una vuelta al feudalismo, pero mucha gente joven prefiere un buen coche a una propiedad de tierras. El peligro es que estos grandes inversores, cuando no haya rentabilidad, se irán de los pueblos.