Los sindicatos elogian la figura «indispensable» de Cuevas en su despedida de la patronal El presidente de los empresarios madrileños, Gerardo Díaz Ferrán, se perfila como su sucesor en la CEOE El presidente de la CEOE, José María Cuevas, deja su puesto en la patronal empresarial por motivos de salud, algo que el Gobierno y sus principales contrincantes en las negociaciones, CC. OO. y UGT, lamentaron, al tiempo que destacaron su perfil como valedor de la concertación social. Cuevas comunicará oficialmente su decisión de cesar en el cargo en la Junta Directiva de la CEOE del próximo 14 de febrero, en la que también se elegirá a su sustituto, puesto que podría ocupar el presidente de la patronal madrileña CEIM, Gerardo Díaz Ferrán, que también es vicepresidente de la CEOE, según fuentes empresariales.  José María Cuevas, el día de su última reelección, en febrero del año pasado. / JUANJO MARTÍN-EFE | | Imprimir Enviar | | | APUNTES BIOGRÁFICOS | A punto de cumplir 72 años, Cuevas cesa tras haber firmado la última reforma laboral y también la del sistema de pensiones, ambas consensuadas por el Gobierno y los principales agentes sociales.
Llegó a la presidencia de la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE) en el año 1984, en sustitución de Carlos Ferrer Salat, aunque su vinculación con la patronal se remonta a 1977, año en el que fue constituido éste órgano de representación de los empresarios.
Madrileño, aunque palentino de adopción, casado y con cuatro hijos, es licenciado en Derecho por la Universidad Complutense de Madrid y diplomado en Alta Dirección de Empresa por el Instituto de Estudios Superiores de la Empresa de la Universidad de Navarra.
En la empresa privada Cuevas ha sido presidente de Vallehermoso y de 21 Invest; director general de Sarrió, vicepresidente y consejero del Grupo Viscofán, consejero de Iberpapel, de Reno de Medici y de Renta 4, y vicepresidente del Consejo Superior de Cámaras Oficiales de Comercio, Industria y Navegación de España, entre otros cargos.
Desde su puesto al frente de la patronal, ha negociado algunos de los acuerdos económicos más importantes y, en contadas ocasiones, ha intervenido en la vida política del país. Entre las reformas laborales pactadas con los sindicatos, destaca la de 1997 que, pese a ser criticada por algunas organizaciones de la CEOE, en la práctica abarató el despido.
Cuevas ha demostrado tener menos desacuerdos con el actual Gobierno socialista que con el que presidió José María Aznar. |
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El 18 de octubre del 2006, la CEOE aprobó por unanimidad una reforma de estatutos -propuesta por Cuevas- que establece que el sustituto tendrá que salir de los once vicepresidentes que en la actualidad hay en la CEOE. La reforma permite a esa persona cumplir todo su mandato si el presidente decide irse antes de que finalice, lo que ha sucedido ahora con Cuevas, quien fue reelegido el 16 de febrero del 2006 -por séptima vez consecutiva- hasta el 2010.
Se dio la circunstancia de que Cuevas, a punto de cumplir 72 años, no presidió la votación de la reforma de los estatutos porque estaba ingresado recuperándose de un intervención coronaria.
«Merecida jubilación»
La salida de José María Cuevas fue lamentada ayer por sus 'compañeros' de negociación en el Gobierno (el secretario de Estado de la Seguridad Social, Octavio Granado, y el secretario general de Empleo, Antonio González) y en el sindicato UGT (el secretario general, Cándido Méndez).
Granado manifestó su»enorme reconocimiento» a Cuevas, del que dijo que «la vida económica de España no se entendería sin la CEOE y la CEOE no se entendería sin José María Cuevas» y del que espera poder seguir contando con su «experiencia y sabio consejo».
Para Antonio González, Cuevas se ha ganado una «merecida jubilación», ya durante los años que ha presidido la CEOE ha dirigido el proceso de consolidación de la Confederación y de las relaciones laborales del país, y ha contribuido al crecimiento del país.
Cándido Méndez también lamentó su marcha, puesto que ha sabido «conciliar los intereses de las empresas de nuestro país con la búsqueda del entendimiento con las organizaciones sindicales». Por ello, estimó que es de «justicia» reconocer su aportación al diálogo social, desde su instauración con la democracia.
También destacó su «indispensable» aportación a la consolidación del diálogo social el secretario de Comunicación de CC. OO., Fernando Lezcano, quien reconoció que su marcha «ya planeaba en el horizonte».
La única voz crítica que se escuchó fue la del portavoz de Economía y Hacienda de CiU en el Congreso de los Diputados, Josep Sánchez Llibre, quien, a pesar de valorar el papel de Cuevas, consideró que su última etapa ha sido «muy desafortunada» y se imponía «un cambio».
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