Sanidad prohibirá a las bodegas la publicidad sobre efectos saludables del vino a partir de julio
La ministra Salgado recuerda al sector agroalimentario la norma europea, que dará 2 años a las empresas para adaptarse
El Ministerio Sanidad prohibirá a partir del próximo 1 de julio que las bebidas alcohólicas con una graduación superior en volumen al 1,2%, entre ellas el vino, puedan publicitarse como productos «saludables» en los medios de comunicación o a través de sus etiquetas, una norma que entró en vigor el pasado 19 de enero en toda la Unión Europea (UE) y que será «obligatoria» en todos estos países para las mismas fechas. Así lo anunció ayer la ministra Elena Salgado, quien recordó que la prohibición afectará a «comunicaciones comerciales diciendo, por ejemplo, que la ingesta de vino es beneficiosa para el buen funcionamiento del corazón»
Según Salgado, sólo las bebidas sin alcohol o bajas en alcohol podrán incluir este dato como mensaje positivo en su publicidad o en sus etiquetas. La ministra, que compareció en rueda de prensa con el presidente de la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición, Félix Lobo, detalló que el reglamento europeo relativo a las declaraciones nutricionales y de propiedades saludables en los alimentos se comenzará a aplicar desde julio en el caso del alcohol pero dará «por prudencia» dos años de plazo a las empresas para «retirar» del mercado la publicidad y los alimentos cuyas etiquetas aseguren que el producto contiene propiedades nutricionales, mejoran la salud o reducen el riesgo de sufrir enfermedades si antes la empresa no lo prueba «científicamente».
Reunión con el sector
Salgado también anunció durante su comparecencia que en los próximos días se reunirá con las asociaciones de productores y sindicatos del sector vitivinícola, afectadas por la inclusión de esta bebida en la futura Ley de Prevención del Consumo de Alcohol entre los Jóvenes. Salgado hizo estas declaraciones tras ser preguntada por las críticas que ha suscitado esta iniciativa ante la cual, precisó, se han presentado ya 75 alegaciones de distintas entidades vinculadas con el sector, asociaciones de consumidores, comunidades autónomas e, incluso, otros ministerios.
La ministra indicó que, tras «haber estudiado todas las alegaciones», se entrevistará con los representantes del sector e insistió en que lo importante es llegar a un acuerdo que haga «asumible» la normativa y que se cumpla «su objetivo último». Salgado subrayó que su departamento tiene ya «una idea» de los «cambios razonables» que se pueden hacer en el texto legislativo y adujo que todas esas modificaciones se «contrastarán» con los ámbitos implicados, entre los que, recordó, figuran también padres, profesionales sanitarios y consumidores.