Legalmente, Alvarado es cedido por el Clavijo al club vasco. La realidad es, sin embargo, que Alvarado se va porque no juega. Tras una temporada en la que, por las lesiones y la competencia de Stevie Johnson, el maño ha tenido muy poco peso en el equipo, a Alvarado se le ha acabado la paciencia.
Así lo confirmaba ayer el mismo jugador. «Yo quiero jugar, no me valen 5 minutos, ni 10, ni 15. Así estoy cabreado, no soy feliz. Y esto es un trabajo, pero es más que eso».
Año duro
El año ha sido muy duro para Alvarado. Empezó la temporada lesionado de un tobillo, y después continuos problemas musculares le han tenido prácticamente fuera de los entrenamientos y, por consiguiente, de las canchas. Así, sus números se habían desplomado: promediaba 10 minutos por partido, con 2 puntos y 2 rebotes. El año pasado, por ejemplo, sus promedios eran 6,3 puntos y 5,7 rebotes en 23 minutos.
Alvarado explicaba ayer que renovó por dos años «porque iba a ser un jugador importante». Sin embargo, recuerda, en el verano llegó Stevie Johnson, un jugador muy importante, y que juega en su puesto. «Stevie lo está haciendo muy bien, y en el equipo no hay sitio para los dos». Así, señalaba, «estoy triste por irme de esta manera, pero tengo que hacerlo».
El Caja Rioja no contempla por ahora fichar a nadie para sustituir al maño; previsiblemente, su ausencia dará más protagonismo al joven logroñés Alberto Antón, llegado este año.