Así, están citados (no es obligatorio, pero sí recomendable) los 7.500 niños nacidos en 1996, 1997 y 1998 vacunados con una dosis a los 15 meses de edad y que actualmente cursan 3º, 4º y 5º de Primaria; y los 8.800 jóvenes nacidos en 1986, 1987 y 1988 que en su día fueron vacunados con dosis de recuerdo a los 11 años.
La vacunación de los niños nacidos en los años 1996, 1997 y 1998 se realizará por personal sanitario en el centro escolar, previa autorización de los padres. Para ello, se está remitiendo a los hogares, a través de los centros, una hoja con información y autorización para la administración de la vacuna.
Por su parte, los jóvenes nacidos durante los años 1986, 1987 y 1988 deberán acudir a su centro de salud a partir de hoy para recibir esta vacuna. Previamente habían recibido una carta personalizada informándoles de la recomendación de revacunarse para aumentar su protección frente a la parotiditis.En La Rioja, la prevención sistemática frente a esta enfermedad se realiza mediante la administración de dos dosis de vacuna triple vírica (sarampión, rubeola y parotiditis): la primera dosis a los 15 meses y la segunda dosis a los 3 años (antes del año 2000 esta segunda dosis se administraba a los 11 años). Las coberturas vacunales frente a estas enfermedades son superiores al 90% en la comunidad riojana.
Refuerzo de la campaña
El director general de Salud, José Miguel Acitores, señaló ayer a la agencia Efe que el actual número de 62 casos declarados en enero de este año es posible que se incremente durante las próximas semanas, dado que las paperas son una enfermedad vírica aguda altamente contagiosa, que se manifiesta por la aparición de fiebre, hinchazón y dolor de las glándulas salivares y que, en la mayoría de los casos, es benigna.
El director de Salud transmitió, sin embargo, un mensaje de tranquilidad a la población y adelantó que, en una segunda fase de esta campaña extraordinaria, se recomendará a los docentes y a los sanitarios la posibilidad de vacunarse, así como a las personas que tienen entre 25 y 40 años. Este último colectivo -apuntó- es lo suficientemente mayor como para no haber pasado la enfermedad, que se transmite por vía respiratoria y saliva.
Aunque entre el 30 y el 40% de las personas que padecen paperas no presentan síntomas, los responsables sanitarios advierten de que se trata de una enfermedad vírica aguda altamente contagiosa que se caracteriza por la presencia de fiebre, hinchazón y dolor de las glándulas salivares. Los afectados deben permanecer en su domicilio al menos una semana tras la aparición de los síntomas con objeto de evitar la transmisión de la enfermedad.