ALFREDO MILAZZO ACADÉMICO NUMERARIO DE LA REAL ACADEMIA DE MEDICINA DE ZARAGOZA
«El hospital San Pedro abre una gran oportunidad que no podemos dejar pasar»
El nuevo miembro de la Real Academia de Zaragoza aboga por incentivar al personal sanitario como clave del sistema
La Real Academia de Medicina de Zaragoza acaba de elegir al doctor Alfredo Milazzo (Nápoles, 1940) como miembro numerario. El 26 de abril pronunciará el discurso de ingreso en una institución que reconoce así los méritos profesionales de su larga trayectoria.
-¿Qué representa el nuevo cargo?
-En lo personal, un honor y un privilegio. Una satisfacción por mí, por mi familia y en general por todos los riojanos en tanto que soy el primero de esta comunidad que accede a este prestigioso foro.
-¿Resarce en algo los sinsabores pasados en la últimas elecciones al Colegio de Médicos?
-No hay que mezclar una cosa con otra. El nombramiento no tiene nada que ver con mi trayectoria en el Colegio, sino con mi currículum profesional. Es el broche de oro a esa trayectoria.
-¿Cómo ha evolucionado la profesión desde sus inicios?
-Mi rama, la Medicina Interna, ha pasado quizás a un segundo plano por la variedad de especialidades. Antes, el internista era el factótum del hospital y el formador del resto de médicos. En La Rioja he vivido lo más importante que ha sucedido en este país en relación a la medicina, que es la implantación del sistema de formación MIR. Ello supuso una revolución, una mayor capacitación de los profesionales que ha ido paralela a la mejora de un sistema público que, con todos sus defectos, está a un gran nivel.
-¿Corre riesgos ese sistema?
-Sí. Y no sólo en La Rioja o España, sino en toda Europa. La falta de estímulos para los profesionales y la perversión del sistema ya ha hecho que en otros países se replantee el modelo reconociendo más el trabajo de los mejores para que no se marchen.
-¿Cómo puede motivarse al personal sanitario?
-Con incentivos profesionales y económicos. No puede ser que quien trabaja a un nivel mínimo cobre igual que quien desarrolla su labor al máximo. El sistema es bueno pero está encorsetado y hay que darle cierta apertura.
-¿Es la externalización la solución?
-Ya lo apuntaba el 'Informe Abril Martorell' en los 90. Ahora, tanto en Cataluña, con un Gobierno socialista, como en Valencia, con el PP, se tiende a la privatización y a una gestión clínica que beneficia a los mejores profesionales y redunda en el servicio a los pacientes que, independientemente de quién gestiona el centro, siguen teniendo una sanidad gratuita, universal y de calidad.
-¿Se acabaría así también con la situación de médicos trabajando de mañana en el sistema público y por la tarde en una consulta privada?
-Posiblemente. Es lo que ha ido ocurriendo en el resto de Europa.
-¿Y en el apartado de las infraestructuras? ¿Qué expectativas ofrece la apertura del 'San Pedro'?
-Es un lujo y algo imprescindible dado que La Rioja estaba en una situación que era quizás la peor de España. Aunque haya algún pequeño defecto, con él se abre una gran oportunidad que no se puede dejar pasar. Para ello hay que contar con profesionales motivados, que son los que deben tirar de ese carro. Poco haremos con un gran edificio si el personal no está incentivado.
-¿Cuáles son esos detalles que podrían haberse mejorado?
-Sobre todo el escaso espacio de los despachos de las consultas. La zona de hospitalización también hubiera sido mejor reformarla entera, sin mantener nada viejo.