El acusado, que tiene reconocida una minusvalía del 47% por trastorno de ánimo bipolar, le dijo a su vecina que ella había roto la puerta del portal, debido a los portazos que daba. Como ella le contestó que la dejase en paz, el acusado le agarró fuertemente la muñeca derecha, sin soltarla hasta que aparecieron unos vecinos.
A consecuencia de este agarrón, la mujer sufrió una fisura ósea y se le diagnosticó tendinitis. Tardó en curar 151 días, durante los cuales estuvo incapacitada para sus ocupaciones habituales. Como secuela tiene inflamación y limitación de movilidad en la muñeca y los dedos y dolor continuo.
Para el fiscal, los hechos narrados constituyen un delito de lesiones que merece una pena de 1 año de cárcel y el pago de una indemnización por valor de 6.000 euros a la víctima.