La inmunización es la mejor forma de protegerse contra el sarampión, la rubeola y la parotiditis (paperas). Se administran dos dosis de vacuna triple vírica, una a los 15 meses y otra entre los 3 y 6 años de edad. Las vacunas disponibles contienen al menos 1.000 dosis infecciosas en cultivo de tejidos.
La Rioja aprobó en el 2000 un calendario de vacunaciones que desde entonces se extiende desde que el bebé tiene dos meses hasta que ya es un adolescente de 14 años. En el caso de la triple vírica, la primera dosis se administra a los 15 meses y la segunda, a los 3 años, en vez de a los 111 como se hacía hasta el año 2000.
Los expertos advierten de que se puede vacunar a los niños a los 12 meses si aparece un brote epidémico de sarampión. En el caso de los niños vacunados antes del año, se les considerará como no vacunados y se les administrará otra dosis antes de ingresar en la guardería o el colegio. Además, si un niño no vacunado se expone al virus del sarampión, se le vacunará en las 72 horas siguientes.