«No es normal un invierno con temperaturas de primavera, con 15 o 20 grados. Sales al campo y te sobra la ropa de abrigo, se puede decir que no estamos teniendo invierno», comentaban ayer mismo agricultores de la zona de los valles Alhama y Linares.
Si continúan estas temperaturas -tan altas para la época en la que estamos- provocarán un cambio en el ciclo del almendro y algunas variedades como la largueta y la marcona podrían comenzar la floración este mes de enero.
La mayoría de la producción de almendra de la comunidad autónoma se centra en La Rioja Baja y, dependiendo de los tipos los árboles, suelen echar flor a lo largo del mes de febrero e incluso en marzo. En los últimos años algunos productores han optado por introducir variedades tardías con el fin de evitar las temidas heladas. Estas se caracterizan por florecer más tarde que las tradicionales y el fruto también se recoge antes.
El adelanto de la floración supone más riesgos a la hora de sufrir heladas y esa es la mayor preocupación de los agricultores para la campaña de 2007.
A este problema hay que añadir la previsión de sequía, «la más grande en los últimos quinientos años, según dicen en los telediarios», comentan los productores.
Venta de la producción
De las dos sociedades principales de La Rioja, la Riojana de Frutos Secos y la Almendrera Riojana, esta última ha sustituido la tradicional subasta por una venta más directa a través de pujas por teléfono. Este año esperarán a finales de febrero o comienzos de marzo hasta ver como se desarrolla la floración para lograr un precio acorde con las previsiones de la próxima cosecha.