El desarrollo económico, según el informe, ha beneficiado de forma «bastante parecida» tanto a las autonomías como a las provincias en los últimos años. Pero esta tendencia podría cambiar, ya que -advierte- los movimientos poblacionales pueden provocar que Madrid y sus provincias limítrofes, las islas y la costa mediterránea se despeguen del resto en el futuro. Son estas zonas las que están absorbiendo mayores flujos de población, en detrimento de otras como la Galicia interior, Asturias y las provincias castellano-leonesas más próximas a la frontera portuguesa, «un fenómeno que, de proseguir en los próximos años, llevará al despoblamiento de dichas regiones con efectos nocivos para el conjunto de la nación española».
Funcas resalta, eso sí, que todas las autonomías han acortado desde el año 2000 la distancia con Europa. La excepción fue Baleares, que retrocedió un 4%. Además, apunta que este sistema de medir la confluencia con la Unión Europea de 15 miembros eleva la convergencia media nacional al 98,3%, muy por encima del 90,9% que Eurostat fijó para España en el 2005.