La ausencia de nieve y las altas temperaturas marcan la temporada de Valdezcaray y demás estaciones de España
La desacostumbrada calidez a estas alturas del año y sobre todo la falta de precipitaciones son los principales temas de conversación estos días en las estaciones de esquí de todo el país y en las localidades donde se ubican. Las instalaciones de la cornisa cantábrica se han visto obligadas a cerrar y sólo Valdezcaray se ha mantenido aunque con problemas de nieve. Su gerente, sin embargo, se muestra tranquilo y moderadamente satisfecho con los resultados obtenidos hasta ahora a la vista de lo que sucede entre la competencia. «Entre el 24 de diciembre y el 7 de enero han acudido 2.000 personas que el año pasado en el mismo periodo, con un máximo de afluencia registrado el 28 de diciembre cuando se contabilizaron 3.616 visitas», comenta Gonzalo Morrás.
A falta de nieve natural, los más de cien cañones instalados aquí están salvando la situación y permiten a Valdezcaray tener abiertas 3,6 kilómetros de pistas con una calidad de la nieve polvo-dura y espesores que oscilan entre los 20 y los 50 centímetros.
La situación en las otras instalaciones del país no es nada halagüeña teniendo además en cuenta que en este año se habían invertido en su conjunto 100 millones de euros. Las estaciones catalanas han perdido un 30% de usuarios en relación con el mismo periodo del año anterior, en San Isidro se ha esfumado más de un tercio de sus visitantes y en Formigal la situación es crítica. Incluso Sierra Nevada ha cerrado la campaña de Navidad con un 13% menos de deportistas que la anterior y 22% menos de visitantes.
Supervivencia
Para el Pirineo aragonés es la peor temporada en mucho tiempo. En Candanchú, su director, Eduardo Roldán, reconoce que esta campaña han perdido a la mitad de los usuarios que acudieron el año pasado y que han contado con una contratación laboral del 53%. «Pero en términos económicos la reducción ha sido mayor, al aplicar tarifas más baratas. Hemos tenido otros principios de temporada malos, aunque me tengo que remontar a las Navidades del 89-90, con más falta de nieve. Aun así, estamos contentos porque hemos sobrevivido sin cerrar un solo día». Cerler es la única que mantiene un nivel aceptable. La parte de los Pirineos que corresponde a esta comunidad ha experimentado un descenso del 40% en su ocupación hotelera.
La conocida tienda de material de montaña Barrabés de Benasque también se ha visto afectada, aunque moderadamente. Las ventas han bajado un 10% en sus tiendas de Madrid, pero lo han compensado con su negocio por Internet, que no responde tanto a la estacionalidad y, además, opera con material de montaña.
Claro que esto no es sólo cosa de España. La emblemática estación suiza de Wengen ya no luce su color blanco. Muchas otras han empezado a despedir a trabajadores al ver las laderas verdes y los apartamentos vacíos. Y en Italia el campeonato mundial de esquí freestyle que iba a tener lugar entre los días 22 y 27 ha sido ya descartado.