El acusado -según se explica en la sentencia- actuó de la siguiente manera: el 2 de agosto del 2005 se personó en el Cuartel de la Guardia Civil de Casalarreina, suplantando la identidad de su hermano, y denunció la pérdida del DNI, el carné de conducir y la tarjera de la Seguridad Social de éste. Con la certificación de esta pérdida, a los tres días, acudió a una surcursal bancaria de Santo Domingo y, afirmando que era su hermano, consiguió que le entregasen 1.500 euros de su cuenta. El 19 de agosto se presentó en otra sucursal, esta vez de Haro, y por el mismo procedimiento logró 1.500 euros más.