Una Conferencia que son dos
Los presidentes pasaron una intensa jornada tan pendientes de la 'cumbre' a nivel nacional como de la que se desarrolla en clave local
«Con lo grande que parece la casa durante el resto del año, lo pequeña que se hace hoy». La confesión improvisada de uno de los ujieres que asiste en el Senado durante la Conferencia de Presidentes confirma la dimensión de una cita donde los mandatarios regionales son sólo una parte de la fotografía. La instantánea abarca multitud de asesores, asistentes, analistas, fotógrafos, periodistas, cámaras de las diferentes comunidades.
Porque esta cumbre en realidad son dos: la que se juega a nivel nacional y la que se desarrolla en clave local. Pedro Sanz, por el PP, y Manuel Chaves, por el PSOE, ejercen de portavoces de su partido y líderes de su región en función de una Conferencia cada vez más dilatada. Unas veces intervienen en la enorme sala de prensa del primer piso; otras comparecen en su correspondiente sala de las habilitadas para cada una de las regiones en la parte alta del Senado.
Y mientras tanto, quienes gobiernan por los pasillos de la Cámara Alta son los rumores. «¿Te has enterado de lo que ha dicho Sanz?», pregunta una periodista amenazada por la hora de cierre. «¿Cuál de los dos?, el presidente de La Rioja o el portavoz de los presidentes del PP», le contesta otro más desorientado.
Los 19 presidentes autonómicos también tuvieron tiempo para disfrutar, junto al jefe del Gobierno, de un almuerzo compuesto por lasaña de hongos, lubina crujiente y piña de postre, regadas con un tinto de Rioja y cava.
De primer plato los asistentes degustaron de una lasaña de hongos con foie de oca y verduritas confitadas. De segundo, una lubina crujiente con estofado de habitas al pil pil y polvo de trigo sarraceno. Y de postre, una corona de piña guisada al ron con trufas variadas y sorbete de frambuesa.
De beber, tinto de Rioja ('Viña Salceda') y un cava brut nature, aunque tampoco faltó el agua mineral, un líquido imparcial y apolítico en medio del tenso debate hídrico entre comunidades autónomas. En esta ocasión los comensales no disfrutaron del tradicional 'copa y puro', toda vez que en el palacio del Senado está prohibido fumar.
Pero la hora de la comida no es en realidad un receso, sino que durante su transcurso los presidentes continúan con el debate. De hecho, durante su inicio varios líderes autonómicos aprovecharon para recabar la documentación que les hicieron llegar sus asistentes.