Vecinos de Villaconejos exigen que 'El Calvo' no regrese a la localidad
Incendiaron su casa el día 1 en protesta por sus acciones delictivas
La práctica totalidad de los habitantes de Villaconejos (Madrid), unos 3.400, se concentraron ayer frente al Ayuntamiento de la localidad para exigir a los jueces el «alejamiento perpetuo» del pueblo de Javier Bernuí, un presunto delincuente conocido como 'El Calvo' que el pasado 1 de enero vio como los vecinos del municipio incendiaban su casa.
Aunque en este momento se encuentra en prisión, Javier Bernuí vive con su mujer e hijos en Villaconejos desde hace siete años y, desde su llegada, ha mantenido una actitud de permanente acoso y enfrentamiento con los vecinos, según declaran varios habitantes de la localidad, quienes añaden que va armado y se niega a pagar en tiendas y bares. Todo ello motivó el incendio de su casa.
Tras la concentración, el alcalde socialista de Villaconejos , Lope Benavente, aseguró que «los vecinos se siguen sintiendo amenazados por Bernuí, pero también fuertes y unidos», y advirtió que, «si a partir de ahora este señor vuelve a Villaconejos y amenaza o coacciona a algún vecino, todo el pueblo va a responder unido».
'Villaconejos unido quiere vivir en paz' fue el lema que presidió la concentración, y que se pudo leer impreso en una pancarta colgada en el balcón del Ayuntamiento.
Gritos de '¿Que se vaya!' y '¿Fuera!' marcaron el comienzo de la manifestación silenciosa que, según el alcalde, «no está programada contra nada ni contra nadie, sino a favor de nosotros mismos, los vecinos y los visitantes de Villaconejos que quieran vivir con nosotros y sepan cumplir las mínimas normas de convivencia».
Amotinados
El suceso concreto que provocó que el pasado 30 de diciembre unos 200 jóvenes de Villaconejos incendiaran la casa de Bernuí fueron los destrozos que el Calvo y unos amigos originaron en un bar del pueblo cuando no encontraron en él al joven al que pretendían dar una paliza.
Después de que comenzara el incendio, y cuando los bomberos y la Guardia Civil acudieron al lugar tras una llamada de los familiares de Bernuí, que se encontraban en el interior de la casa, los vecinos se amotinaron para impedir que los bomberos apagaran el fuego. El bloqueo se prolongó durante unos 40 minutos hasta que la Guardia Civil logró abrir una vía de acceso. Cuando los bomberos consiguieron llegar a la vivienda, tanto la casa como una nave adyacente habían ardido por efecto de las llamas.