«Pero vamos, tengamos un poco de sentido común», dicen desde la Casa Real, un poco cansados de este tipo de polémicas. «La Infanta, como una niña que es, con la edad que tiene, la estabilidad que tiene y que acaba de aprender a andar, pues pone el pie como lo pone, y casualmente sale oculto, pero eso no quiere decir que no esté. Le puedo asegurar que es una foto original, que no ha sido retocada y pregunte, si no, a un fotógrafo, a ver qué le dice».
En efecto, varios profesionales consultados opinan que «montar la cabeza sobre ese fondo (los ladrillos refractarios de la chimenea) sin que se note el recorte del pelo es casi imposible». También llaman la atención sobre el pie que sí aparece, que "reposa claramente sobre la alfombra, con las sombras correspondientes".
«Además -insiste un portavoz de la Casa Real-, ¿para qué se iba a recortar el pie que falta? ¿Con qué objeto? La niña es la niña, y está en su casa. No hace falta ningún montaje. Lo que sucede es que, con esa edad, explíquele usted que es la futura Reina y que tiene que estar como un sello de correos. Ella va por ahí, con su pañal, con su estabilidad frágil, la llaman,'¿Leonor!', se gira y la pierna queda en una posición que no se ve. Lo que se buscaba era una imagen simpática y punto».
Pliegue en el vestido
Fijándose bien, se observa un pliegue de la parte inferior del vestido que quizá corresponda a esa misteriosa pierna izquierda recogida sobre sí misma. El zócalo de la chimenea está un poco lejos, aunque también podría haberla apoyado allí. En todo caso, el argumento del porqué parece irrebatible.
En Internet ya hay varios foros en los que se debate intensamente el caso de la pierna perdida. Algunos se lo toman en serio y piden la intervención de Íker Jiménez y su programa de misterios Milenio Cuatro, pero la mayoría se limitan a chotearse, actividad muy saludable en esta época del año. «Era un secreto de Estado que ha salido a la luz». «Es Froilán el que está enredando con el Photoshop». «Como tenían prisa, le han quitado el calcetín para colgarlo en la chimenea con pie y todo».
La propia Casa Real admite que algunas de estas imaginativas respuestas divierten también allí dentro. Como divirtieron las cientos de parodias que se hicieron de 'lo' del 2005, si bien no están de acuerdo con el origen de la polémica. «Siempre se dijo que era una composición fotográfica, así que no cabe hablar de montaje». En esta ocasión, quieren dejar bien sentado que «no hay una posición oficial sobre la felicitación de los Príncipes, porque ellos la envían a título particular. La única felicitación institucional es la de los Reyes, y ellos han decidido que sea la entrada de su hogar, donde reciben a los jefes de Estado».