Jueves, 21 de diciembre de 2006
Registro Hemeroteca

en

SOCIEDAD

SOCIEDAD
Entre rebollos, a El Horcajo
A tan sólo dos kilómetros de Lumbreras se encuentra esta aldea, enclavada en un bello rincón del Sierra Cebollera
El Parque Natural de Sierra Cebollera esconde parajes especiales, con encanto, de los que quedan pocos. Uno de estos rincones es la aldea de El Horcajo, una de las dos aldeas que aún mantiene la localidad de Lumbreras. En algunos manuales o informaciones se dice que este núcleo se encuentra abandonado, que allí no habita nadie y que su iglesia se encuentra en ruinas. Afirmaciones todas ellas muy alejadas de la realidad. La aldea está habitada, algunas de sus casas lucen un aspecto muy renovado y la torre de su iglesia, de San Juan Bautista, sigue dando la bienvenida a los visitantes. De hecho y como prueba irrefutable de la vitalidad de la aldea, en la puerta de la iglesia encontramos una placa que versa «La restauración de la cubierta y la torre de la iglesia se llevó a cabo en el año 2002. La restauración del interior del baptisterio y las pinturas murales durante los años 2005 y 2006». Bien es cierto que la aldea ya no cuenta con la población de antaño que como en otros muchos pueblos de la Sierra, el proceso migratorio a punto estuvo de desembocar en su desaparición total.
Entre rebollos, a El Horcajo
La torre de la iglesia de San Juan Bautista da la bienvenida a los visitantes. / V.R.
Imprimir noticiaImprimirEnviar noticiaEnviar
PARQUE DE CEBOLLERA
Los rebollares o melojares
Bajo estas dos denominaciones se conoce a los bosques de una especie de roble: Quercus pyrenaica. De estas denominaciones populares la más extendida es la de rebollo y una de sus principales y características es su extraordinaria facilidad para rebrotar de cepa o raíz y emitir retoños gracias a los cuales puede extenderse en forma de matorral rastrero.

El melojo o rebollo es un árbol que alcanza hasta 20 metros de altura y es un árbol que ha sido usado desde tiempos históricos por el hombre, sus bellotas sirven como alimento para el ganado, su corteza se utilizaba para curtir, y sobre todo la calidad de su madera como excelente combustible, que ha provocado que se esquilmara frecuentemente.

PARQUE DE CEBOLLERA
Comprende los municipios: de Villoslada de Cameros y Lumbreras, con sus dos aldeas (San Andrés y El Horcajo). Son localidades de tradición ganadera, en las que se realizan también actividades forestales y, cada vez más, de turismo rural. En la localidad de Villoslada se encuentra el Centro de Interpretación de la Naturaleza que recientemente ha renovado su exposición permanente y seguro que su visita nos servirá para conocer más sobre la naturaleza y cultura popular de este espacio natural protegido.

Horario: martes, miércoles, jueves y domingo de 10 a 14 horas. (lunes cerrado). Viernes, sábados y festivos de 10 a 14 horas y de 17 a 19 horas.

Teléfono: 941-468216

sierra.cebollera@larioja.org

www.larioja.org/cebollera

Publicidad

Sin gran esfuerzo

El paseo que nos conduce a la aldea de El Horcajo, no requiere un elevado esfuerzo físico, incluso puede ser una buena ocasión para que animar a los más pequeños de la casa a que den un paseo por el monte. Seguro que a lo largo del camino, en silencio, escuchando tan sólo los sonidos del bosque y sus habitantes y examinando el entorno la jornada se convertirá en una divertida experiencia en plena naturaleza. Para iniciar la ruta deberemos llegar a la localidad de Lumbreras y allí dejar el vehículo. Cerca de la plaza de la iglesia hay un pequeño parque con juegos infantiles desde donde se puede ver una señal que nos indica la dirección a tomar para llegar a El Horcajo. El camino no tiene pérdida, una pista asfaltada, sin desviación alguna, nos conducirá hasta nuestra meta.

A lo largo del camino podremos disfrutar de amplias panorámicas de la Sierra, dejando a medida que caminamos Lumbreras con sus chimeneas humeantes a nuestra espalda. Al principio el paisaje lo forma un mosaico de zonas adehesadas donde pace y descansa el ganado, un paisaje modelado por el hombre a lo largo de siglos y huella inequívoca del pasado ganadero de la comarca. El bosque gana terreno a medida que avanzamos. Poco a poco los jóvenes rebrotes de los rebollos, como si de un ejército vegetal se tratara, van dando paso a un bosque de robles más maduros. El roble rebollo domina la vegetación en este punto. Para distinguir bien entre el roble-rebollo de los verdaderos robles o robles genuinos, no tenemos más que fijarnos en el envés velludo que presenta su hoja. Además esta especie tiene una singularidad y esta estamos en la época idónea para observarla. A diferencia que otras especies de roble, el rebollo o melojo mantiene sus hojas prendidas en el árbol, adquiriendo una tonalidad marrón, mientras en el resto caen. A este fenómeno se le conoce con el nombre de 'marcencencia', sin duda, una curiosidad más de las muchas que nos brinda la naturaleza.

 
Vocento

Contactar | Mapa web | Aviso legal | Política de privacidad | Publicidad

Canales RSS