En principio, las dos declaraciones realizadas tras la detención no contemplan el consumo de alcohol o drogas. Sin embargo, ayer ante los magistrados de la Audiencia, el acusado de origen magrebí explicó que «iba muy drogado y muy bebido». Según De Pablo, «no consta ninguna declaración en ese sentido dentro de todo el sumario».
Incluso el presunto agresor, en una declaración de día 10 de julio de 2005, dos días después de intentar su segunda violación, «dice que no consume drogas». Sin embargo, el letrado de la defensa, que prefirió no explicar sus argumentos ante la prensa, «ha sacado una prueba de que fue detenido con anterioridad con seis gramos de cocaína por lo que va a intentar que se considere el atenuante de drogadicción».
La vista tendrá que seguir hoy después de que unos fallos en la videoconferencia para el testimonio de una de las agredidas ralentizasen el proceso, que concluirá con la declaración de los peritos médicos que atendieron a las víctimas y con la lectura de las conclusiones definitivas.