Según el escrito de acusación de la Fiscalía, D.B.I, un inmigrante ilegal ecuatoriano de 24 años, se encontraba el 8 de julio del 2005 en el domicilio de unos amigos, en Calahorra, cuando, en un momento dado, el presunto agresor sexual se metió al baño con la niña y allí le tocó sus órganos genitales y le rozó con el pene el exterior de la braguita.
La acusación pública considera estos hechos constitutivos de un delito de «abuso sexual sobre víctima especialmente vulnerable» y, además de los siete años de cárcel, pide que el joven se mantenga alejado de la localidad donde viva la menor por un periodo de cinco años.