En total, la UR ha llevado a cabo 49 proyectos desde enero, aunque está previsto que, durante este mes, su número aumente hasta superar los 52 del pasado 2005. La OTRI trabaja con proyectos europeos, nacionales, autonómicos y propios en los que se encuentran implicados unos 380 investigadores, entre los que destacan 71 profesores del centro universitario.
Libros sobre el vino para Dinastía Vivanco, barnices de bajo impacto medioambiental para Barpimo, asesorías legales de empresas, mejora del aprovechamiento de la energía eólica o la historia del Consejo Regulador son una mínima parte de los centenares de proyectos que han nacido en los laboratorios y aulas del campus de La Ribera.
Desde su puesta en marcha, la OTRI se encarga de canalizar las peticiones del tejido industrial y dinamizar la investigación dentro de la Universidad. «Recibimos apoyos por parte de todas las instituciones, aunque me gustaría que se volcasen más en la apuesta por el I+D+i», explica Eduardo Fernández Garbayo, vicerrector de Investigación.
La progresión de la OTRI es evidente, tanto en proyectos como en cuantía económica. Además, se está produciendo un cambio notable en el tipo de desarrollos que se solicitan. No se trata exclusivamente de proyectos de ingeniería o química para empresas, imagen habitual de estas investigaciones, sino que también se extiende a las ciencias sociales.
«Cada vez trabajamos más con instituciones y corporaciones públicas. Por ejemplo, una localidad nos puede pedir que investiguemos sobre su pasado arqueológico o que redactemos un libro referido a un tema concreto», explica el vicerrector de Investigación. En lo que va de año, más de 300.000 euros facturados por la OTRI pertenecían a trabajos con entidades públicas y «la contratación sigue aumentando», según Fernández Garbayo.