Esto último, según afirma Ignacio Buqueras en su último libro, 'Tiempo al Tiempo', es habitual, ya que en nuestro país perdemos diariamente tres horas, de forma involuntaria. El Señor Buqueras es el presidente de la Comisión Nacional para la Racionalización de los horarios españoles y su Normalización con los de los demás países de la Unión Europea. Esto, que suena un poco rimbombante, viene a decir que en España, a diferencia del resto de países europeos, dormimos poco, pasamos demasiadas horas en el trabajo y para cuando nos ponemos a leer un libro, ver la tele o escuchar música un finlandés encara su tercera hora de sueño más profundo.
Pero lo más doloroso es que somos de los menos productivos. O sea que un letón, un luxemburgués o un polaco hacen más que nosotros en menos tiempo. Pienso ahora en aquellos que cumplen con creces su horario laboral, aquellos que han convertido la oficina en su primer hogar. Desazón total. ¿Y para qué?
Así que, ante este desaguisado y en esta semana constitucional que atravesamos, propongo una ley que prohíba taxativamente pasar más de ocho horas sin retribución en el curro, o ¿ya existe?. Las sanciones serán duras para trabajadores y empresarios. El objetivo es gestionar cada minuto para no sentirse pobre de tiempo. Seamos efectivos, que esto se pasa volando. Alucino cuando pienso en Naranjito, que este próximo 2007 va cumplir las bodas de plata.
Tópico al uso, trabajemos para vivir.