Los 25 millones de habanos consumidos en España pasan control de calidad en La Rioja
La comunidad aglutina el 30% de la importación mundial de puros cubanos a través de Altadis La planta tiene capacidad para almacenar 38 millones de cigarros
El binomio Rioja/calidad no se limita sólo al ámbito del vino. La verificación de algunos de los productos más exigentes en su proceso de elaboración y distribución también se extiende en la comunidad autónoma a los cigarros habanos. Los 25 millones de unidades que se consumen al año en España, que constituye el principal mercado, pasan los pertinentes controles de calidad en La Rioja. Las razones de este liderazgo en una región que no tiene en el tabaco una de sus principales fuentes de producción hay que buscarlas en el polígono de El Sequero, donde se ubica la planta de Altadis y su filial de distribución, Logista.
En función del acuerdo que el grupo mantiene desde el año 2000 con la compañía cubana Corporación Habanos, todos los cigarros manufacturados en aquel país que llegan a España se dirigen a las instalaciones riojanas. Desde allí, y tras un exhaustivo proceso de control, reconocimiento y etiquetado, Logista distribuye las diferentes partidas. Una parte se hace directamente a diez provincias, mientras que otra se reparte a los otros almacenes regionales que integran la red de Logista.
Dos vías de entrada
La llegada de los habanos desde Cuba a España se realiza por una doble vía: marítima o aérea. En el primer caso el lugar de destino es el puerto de Bilbao y en el segundo, el aeropuerto de Barajas (Madrid). En ambas situaciones se recibe el contenedor y, previa verificación de los precintos por los funcionarios de aduanas, se procede a la descarga ordenando los cajones por marcas y vitolas de forma muy precisa para evitar así cualquier deterioro. Una vez en La Rioja, y antes de distribuirse por el resto del país, el tabaco es supervisado y etiquetado según la reglamentación exigida y, sólo si pasa todos los controles, se le impone el sello de calidad.
Hasta salir definitivamente al mercado, los puros se conservan en dos grandes almacenes que Logista posee en Agoncillo. Uno de ellos, con capacidad para unos 8.000.000 de cigarros, se dedica al producto que todavía está en curso de alguno de los diferentes procesos de calidad. El segundo (con posibilidad de conservar más de 30.000.000 de unidades), se destina a todos los cigarros que han superado los controles de calidad y han resultado aptos para su distribución en el mercado.