EE. UU. prueba en Phoenix una nueva máquina de rayos X para los aeropuertos
Desde que los aeropuertos de Estados Unidos obligan a los pasajeros a quitarse los zapatos, los calcetines de rayas y colores han proliferado entre los coquetos que querían hacer el trance menos humillante. La máquina que las autoridades prueban ahora en el aeropuerto de Phoenix (Arizona), con vistas a extenderlo a todo el país, promete poner de moda las bragas más atrevidas.
Seguro que Susan Hallowell ya lo ha pensado, después de ver las suyas retratadas por este moderno sistema de rayos X, en la prueba fotografiada por la agencia Associated Press que ha dado la vuelta al mundo. Al ser sometida al escrutinio del llamado 'backscatter', la directora de la Agencia de Transporte y Seguridad (TSA, por sus siglas en inglés) apareció en la foto calva, desnuda en bragas y sujetador, con el móvil y la 'Blackberry' colgada del cinturón, la cadenilla del cuello y una pulsera en la muñeca. De esa forma a los agentes de seguridad no podrá pasársele un cinturón explosivo o una pistola.
Imagen difuminada
La tecnología existe desde hace varios años, pero hasta que no se ha conseguido difuminar la imagen lo suficiente como para alejarla de la pornografía no se ha pensado en incorporarla a los aeropuertos. Las autoridades intentan calmar las quejas de quienes sienten violada su intimidad con la promesa de que la máquina se encontrará en una ubicación distante del control de seguridad donde se realiza físicamente la prueba. De esta manera, el operador no podrá ver el aspecto real de la persona a la que observa.