Un total de 221 niños de 30 colegios de Logroño protagonizan la tradicional lectura de la Constitución en el Parlamento de La Rioja en vísperas del 6 de diciembre
Reconocen que no saben para qué sirve, pero a la mayoría de los niños les gusta leer la Constitución y apropiarse, al menos por unos instantes, de su lenguaje técnico-jurídico: «Disposiciones derogadas», «estatuto de incompatibilidades», «pérdida de la confianza parlamentaria»... Palabras que suenan graves si las pronuncian los políticos pierden dramatismo en la boca de escolares de 11 años. Como los 221 alumnos de sexto de Primaria, pertenecientes a 30 colegios de Logroño, que leyeron ayer en el Parlamento de La Rioja la Carta Magna.
Todos los artículos de la Constitución se escucharon ayer en la Cámara regional, en un acto que se repite en vísperas del 6 de diciembre. Pero ¿qué significa la Carta Magna para los niños? «Es buena porque es la ley, aunque a mí me gusta más ver jugar a Ronaldinho», resumía Richi, del colegio San Francisco Javier.
Durante las últimas semanas, los colegios de la capital han trabajado en actividades relacionadas con el texto más importante de la democracia española, aunque los profesores reconocen que a los alumnos les cuesta comprender el alambicado lenguaje legal de la Constitución.
«La Constitución prohíbe hacer unas cosas y permite hacer otras», apunta Christian, que no conocía la existencia de la Carta Magna antes de estudiarla en su centro. «Es que lo que dice es un poco complicado», se defiende Christian, otro de los protagonistas del evento.
Valores constitucionales
«Nuestra Carta Magna recoge los derechos que tenemos en España y la suerte que es vivir en este país, mientras en otros lugares del mundo, los niños se mueren de hambre o van a la guerra», les contó a los jóvenes parlamentarios el presidente de la Cámara, José Ignacio Ceniceros, que se felicitó por «transmitir a los niños los valores constituciones del respeto, la igualdad y la tolerancia».
Por suerte, los niños pudieron comprobar en la práctica el valor de la Constitución. En primer lugar, una alumna invidente pudo leer su texto gracias al sistema braille. Y después, los alumnos del Marqués de Vallejo dieron una lección de democracia al leer con gran esfuerzo y aplomo sus artículos. Inmaculada, Sergio, Eduardo (que hasta pidió la venia del presidente Ceniceros), Michael y Óscar protagonizaron los momentos más emotivos del día cuando subieron al atril.