El guía de Suso, Teodoro Lejárraga, rescata para Ediciones Emilianenses la layenda medieval de 'El conde Tello y san Millán'
La editorial logroñesa Ediciones Emilianenses es una suerte de proyecto romántico y didáctico que cuida sus libros minuciosamente, tanto gráfica como literariamente. En esta ocasión, nos ofrecen una nueva edición de una leyenda medieval del Monasterio de Suso, El conde Tello y san Millán. Esta obra épica fue escrita originalmente en 1934 por el escolapio logroñés José Beltrán, también autor de Leyendas de Daroca y la traducción al castellano de los poemas Eucarísticas, escritos originalmente en catalán por Jacinto Berdaguer.
La leyenda, ambientada en plena conquista musulmana de España, en el siglo VIII, y que tiene como escenario el Monasterio de Suso en San Millán, ha sido rescatada ahora por Teodoro Lejárraga, en colaboración con el editor Emiliano Navaridas y con las ilustraciones de Valle Camacho.
El conde Tello y san Millán cuenta, en clave teatral y juvenil, las hazañas del conde castellano Don Tello González emprendiendo la Reconquista y la resurrección de San Millán.
Material didáctico
Además, la publicación pretende ofrecer un material didáctico abierto, pedagógico y de calidad y acercar al lector las miniaturas medievales. Para esto último, la ilustradora ha dado un aire 'naïf' al acompañamiento gráfico: «Nos apetecía volver a las miniaturas medievales, y lo hicimos consultando códices y adaptando las ilustraciones a la época actual, usando colores más vivos, con un único primer plano, dotando a los personajes de objetos cotidianos, como instrumentos musicales, etc...», afirmó Valle Camacho.
Teodoro Lejárraga, familiar lejano de la escritora María de la O Lejárraga y guardián del Monasterio de Suso, es el responsable de esta nueva edición y manifestó su alegría por poder rescatar esta leyenda: «Hemos tenido suerte de salvar este libro, una leyenda medieval en clave de teatro y que resulta una obra bella y bonita que hay que recuperar para los colegios».
l propio Teodoro explicó cómo llegó al original de 1934: «Pasan multitud de peregrinos y turistas por el monasterio, pero a mí me llamó la atención una inscripción que hay sobre el pórtico que, traducida, dice 'En esta sepultura haya descanso para Tello González'. Y a partir de ahí busqué».
Como todo el catálogo de Ediciones Emilianenses, El conde Tello y san Millán se preocupa de descubrir y mantener el patrimonio bibliográfico, histórico y emilianense de nuestra región. Pero resulta especialmente interesante que surja un Mester de Clerecía en pleno siglo XX, e, incluso, que lo haga con las mismas características literarias y métricas de los del siglo XIII.