Según la sentencia del Juzgado de lo Penal número 2 de Logroño, en septiembre de 2001, un operario se encontraba trabajando en el moldeado de cuero para zapatos en Arnedo cuando una de las cuchillas, accionada mediante un pedal, le seccionó parte de las falanges de cuatro dedos de su mano derecha. El tratamiento para reconstruir y rehabilitar la mano se dilató durante 150 días.
Para la juez, «la causa del accidente fue la falta de resguardos o dispositivos de seguridad en la máquina», por lo que condena al gerente de la firma a tres meses de prisión, puesto que contempla la atenuante muy cualificada de reparación del daño. Además, el condenado puede sustituir la pena de prisión por una multa de 900 euros.
La víctima renunció a cualquier tipo de acción civil y a una indemnización por parte de la empresa.