Consejería de Agricultura y Caja Rioja premiaron anoche a los agricultores que detectaron las primeras manchas de mildiu
A pesar de militar en bandos distintos, el mildiu, enfermedad típica del viñedo, y el vino de Rioja se dieron la mano en las instalaciones de la bodega cooperativa Nuestra Señora de Valvanera, en Tirgo, que acogió la entrega de los XXXIII Premios Mildiu. El acto, que se inició con una conferencia que impartió el enólogo y jefe de la Sección de Agricultura del Gobierno de La Rioja, Juan Bautista Echévarri, en torno a 'El cambio climático y su posible influencia en la vitivinicultura del futuro', sirvió para agradecer el celo de los agricultores logroñeses en la detección de una plaga muy lesiva para la vid.
Los premios están concedidos por la Consejería de Agricultura y la Fundación Caja Rioja, para cuyos responsables el esfuerzo de los viticultores es básico a la hora «de combatir y proponer un tratamiento adecuado para el viñedo riojano en cuanto surgen las primeras manchas», destacó el responsable de la sección de Producción de la Consejería, José Luis Pérez Marín, quien recordó lo temprano de la fecha en que se localizó la primera mancha de este año, el pasado 7 de mayo. «En los 33 años que llevamos con estos premios, ha sido el año en que antes apareció», comentó. El galardón fue a parar a José Pérez Martínez, un agricultor de Aldeanueva. «La localicé en una zona muy propensa para que surja el mildiu, en una finca cerca de Calahorra», subrayó.
Tras la entrega de los dieciséis premios mildiu, también se hizo entrega de los galardones del XVI Concurso de Vinos de Cosecheros de La Rioja a nueve premiados, entre los que figuraban cosecheros y bodegas, a razón de tres premios por cada clase de vinos: tintos, claretes y blancos.