El G-9 apuesta por las alianzas comunes para racionalizar las titulaciones universitarias
Los rectores de las universidades, reunidos ayer en Logroño junto a dirigentes educativos, apuestan por un plan estratégico para afianzar el futuro del Grupo Los nueve campus elegirán a un coordinador para reforzar su poder ejecutivo
Los rectores del Grupo 9 de Universidades potenciarán la creación de «alianzas estratégicas» para definir las nuevas titulaciones de cada centro universitario y así afrontar la entrada en vigor del Espacio Único de Educación Superior. En la reunión celebrada ayer en Logroño, el Grupo también acordó el nombramiento de un coordinador general, «que actuará como un gerente único del G-9», para afianzar su poder ejecutivo y, en palabras del rector de la Universidad de La Rioja, José María Martínez de Pisón, «presentarnos con una sola voz».
La cita de ayer también sirvió para abrir las puertas, por primera vez, a los dirigentes políticos de las nueve regiones que forman el Grupo (La Rioja, Oviedo, Cantabria, País Vasco, Navarra, Zaragoza, Castilla-La Mancha, Extremadura y Baleares). «Estamos en un día importante para el G-9, que tras 10 años de funcionamiento, en el actual contexto de cambios tiene que contar con un contacto más estrecho con los responsables en materia educativa», afirmó. En este sentido, el rector de la UR insistió en la importancia del Plan Estratégico, firmado el pasado julio, que define el futuro a medio y largo plazo de los centros universitarios.
Según Martínez de Pisón, actual presidente de turno, la reunión siembra las bases para un futuro común. «Creemos que son muchas las líneas que podemos compartir. Es el caso de la coordinación en la oferta de titulaciones o la elaboración post-grados oficiales comunes. Si alimentamos estas alianzas todos podremos ser más grandes», indicó.
Pero, de forma especial, Martínez de Pisón insistió en «la necesidad de contar con un mapa racional de titulaciones, con alianzas para no repetir títulos en universidades de cinco o seis comunidades limítrofes», algo que, en el caso de la UR , afirmó que «no tiene que significar reducir titulaciones, sino quedarse con las que están, contar con otras nuevas o transformar las ya existentes. Es decir, coordinarse para ofrecer una preparación académica de calidad», resumió el rector.
El director general de Educación, Juan Antonio Gómez Trinidad, por su parte, hizo hincapié en la importancia de la compenetración entre universidades y dirigentes políticos puesto que el mundo académico se encuentra «en un momento histórico». «Llevamos dos años mareando la perdiz con el espíritu de Bolonia y las titulaciones, creando polémicas estériles con un Ministerio que no encontraba el norte», aseguró Gómez Trinidad. Sin embargo, «esta semana sabemos ya, gracias a un documento aprobado por los rectores y las comunidades, cómo van a ser los títulos de grado o de post-grado, aunque queda mucho por hacer». «Nuestro reto es dar una formación con carácter universal y de calidad, y para ello, tenemos que ser capaces de aunar esfuerzos en dar respuestas a los retos del futuro para nuestros centros universitarios», concluyó.