Las ponencias ofrecidas ayer se complementaron con la presentación de una novedosa herramienta de la que dispone desde hoy el Instituto de Medicina Legal de La Rioja. Se trata de un kit que reúne todos los elementos que los especialistas precisan cuando se enfrentan a estos casos para cumplir una doble finalidad: garantizar la validez tanto legal como científica de las pruebas realizadas y evitar más dolor a los agredidos. «El objetivo es lograr que la intimidad de las víctimas no sufra por partida doble: cuando han sido atacadas sexualmente y después, cuando se hace preciso tomar las muestras que puedan presentarse ante los tribunales», explica el médico forense y director del Instituto riojano de Medicina Legal, Jorge González.
El kit incluye así, junto a múltiples dispositivos técnicos, accesorios tan aparentemente nimios como una sábana para cubrir a la víctima en el momento de ser atendida o una capa de plástico por si debe tumbarse sobre una superficie húmeda. «Así se abunda en reforzar la cadena de custodia de las muestras y homogeneizar los protocolos, pero también en facilitar un entorno lo más cálido posible para quien ha sido acosado», opina González.
La Rioja se une de esta manera a Asturias, Canarias, Extremadura y Almería, regiones donde esta herramienta ya era operativa.