Los olivicultores riojanos recogerán este año unos 5.500.000 kilos de aceituna con los que producirán más de un millón de litros de aceite, la mayor cosecha de la D.O.
Aunque tímidamente, las almazaras riojabajeñas ya han empezado a producir aceite. Sin embargo no será hasta la próxima semana, con la incorporación a la campaña de recogida de la oliva de los trujales de las regiónes altas de La Rioja, cuando la recolección esté en pleno apogeo. Para esta temporada se prevé alcanzar 5.500.000 kilos de olivas, de los que podrá obtenerse un rendimiento productivo de 1.200.000 litros de aceite. Entre ellos, en torno a los 700.000 se comercializarán bajo la Denominación de Origen Aceite de La Rioja.
De momento, las primeras previsiones auguran buenos presagios, según adelantó ayer Asolrioja, la Asociación de Olivicultores de la comunidad. «Con toda seguridad, podríamos estar hablando de la mayor cosecha que se ha conseguido con la D.O.», explicó su presidente, Manolo Catalán. Según estos datos, «nos encontramos con un sector que está teniendo un despegue sostenible, en plena exportación, con más olivos en nuestro territorio y nuevas marcas», añadió.
Con cierto adelanto
Este año la temporada llega con cierto adelanto. De nuevo, al igual que sucedió con la vendimia, las altas temperaturas registradas en los últimos días han acelerado la maduración de la aceituna.
Los trujales de Galilea, Arnedo, Quel y Pradejón se han visto ya en la necesidad de retirar el fruto. Éste último, fundado en 1999 como Sociedad Cooperativa Agrícola 'La Planilla', ha comenzado a estrujar el caldo de variedades como la empeltre y la arbequina, para finalizar la temporada en torno al 28 de diciembre con su cultivo más fuerte, la redondal. La almazara pradejonera cuenta con 285 socios, dedicados a la olivicultura para su autoconsumo. Sus expectativas para este año señalan una producción de 260.000 kilos de olivas, de los que extraerán 53.000 kilos de aceite virgen extra.