Australia, capital del récord Guiness
Calzoncillos de vértigo, reyes del 'zorbing' y saltos de gimnasta: un día de locura
Australia vivió una jornada de récord Guinness. Con la televisión por testigo, los australianos demostraron sus variadas e insólitas habilidades ante un jurado que homologa este tipo de marcas. Un ciudadano neocelandés fue capaz de ponerse 18 calzoncillos en un minuto, otro fue lanzado a bordo de un balón de plástico gigante y una gimnasta de nueve años superó el registro de saltos con las manos juntas. Así transcurrió durante el pasado jueves una jornada donde se batieron varios récord Guinness.
A su vez, Keith Kolver se convirtió en el 'zorbonauta' más rápido de la historia después de haber descendido una colina de Rotorua, al norte de Nueva Zelanda, a 52 kilómetros por hora a bordo de un balón de plástico transparente con un diámetro de 3,20 metros, denominado 'zorb'. El 'zorbing', como se conoce este juego inventado en Nueva Zelanda, consiste en intentar mantenerse de pie en el interior de una esfera gigante, protegido por un cojín de aire a 70 centímetros del suelo, después de ser lanzado por cuestas.
¿Faltaba alguna locura más? Sí, una gimnasta de nueve años que superó la marca de saltos con las manos juntas, un deporte que consiste en hacer pasar una y otra vez las manos unidas desde detrás de la espalda a la parte superior de la cabeza, y así sucesivamente, como si los brazos fueran una cuerda. Se llama Brittany Boffo y logró dar 60 brincos en 60 segundos. «Es una auténtica máquina», comentó el árbitro del 'Libro Guinness de los Récords'.