De los grandes propietarios hasta el último vagabundo; de Palma hasta Archidona
El Catastro de Ensenada, impulsado por Felipe VI a instancias de su ministro riojano Zenón de Somodevilla, constituye una de las mayores fuentes documentales de la España de mediados del siglo XVIII. En los 80.000 volúmenes manuscritos que conforman este archivo elaborado entre 1749 y 1756, están contenidos los datos más diversos: desde los grandes propietarios hasta vagabundo ignotos, desde cada una de las ovejas hasta las hipotecas de la época. La obra se compone de unos 80.000 volúmenes, de los cuales casi 800 se refieren a Logroño y su región.
La labor de microfilmación de la iglesia mormona en España no se limita a este registro. A través de convenios con diversas administraciones, sus técnicos han digitalizado archivos de grandes ciudades y pequeños municipios como Granada, Palma de Mallorca, Mérida, Gerona, Archidona, etcétera.